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Robótica

Apple podría utilizar su experiencia en 'smartphones' para fabricar su propio coche inteligente

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Cada vez hay más pruebas que sugieren su interés por esta nueva línea de negocio, en la que tendría ventajas de hardware y baterías

  • por Will Knight | traducido por Teresa Woods
  • 13 Octubre, 2015

La fabricación automovilística podría parecer disparatada para una empresa más acostumbrada a fabricar dispositivos móviles y software.

Mientras que Apple aún no ha realizado ningún anuncio oficial, y ni siquiera ha realizado comentario alguno acerca de las especulaciones, se acumulan las pruebas que sugieren que la empresa está al menos explorando la idea de desarrollar tecnología automovilística.

Pero, ¿cómo se fabricaría un coche de Apple? Los expertos de la industria dicen que la empresa podría producir vehículos de una manera muy parecida a la que utiliza para fabricar los iPhones y relojes inteligentes: externalizar la fabricación de los componentes y subcontratar a fabricantes existentes. Es más, mientras aumente la electrificación e informatización de los coches, la experiencia de Apple con el desarrollo del software, las interfaces de usuario y las baterías podrán convertirse en un recurso cada vez más valioso.

Apple ha contratado a ingenieros robóticos con experiencia con las capacidades de detección y control requeridos por los vehículos autónomos. Una fuente de la industria contó recientemente a MIT Technology Review que se reunió con unos ingenieros de un subsidiario de Apple para hablar de la tecnología de la conducción autónoma. Y según unas fuentes citadas hace poco por el Wall Street Journal, el coche de Apple podría convertirse en un producto comercializado para 2019. Apple y algunos proveedores automovilísticos contactados para este artículo rehusaron hacer comentarios.

"Parece increíblemente agresivo, pero no necesariamente imposible", dice David Keith, un profesor de la Escuela Sloan de Gestión Empresarial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) que estudia la proliferación de nuevas tecnologías por la industria automovilística.

Keith añade que la industria del automóvil ha visto una avalancha de capacidad productiva, lo que significa que Apple podría asumir el control de una fábrica existente en alguna parte. Y sugiere que la producción de un vehículo eléctrico resultaría más sencilla puesto que las baterías y los motores eléctricos ya están bastante establecidos. "Si no fabricas el motor, realmente se trata de juntar todas las piezas y pintarlo", dice.

Otros están de acuerdo con que Apple podría, con bastante seguridad, fabricar un coche, pero dicen que podría resultarle difícil hacerlo de forma eficiente y rentable.

"Siempre he creído que fabricar coches es un poco más difícil de lo que imagina la mayoría de la gente", dice Jay Baron, el CEO del Centro de Investigaciones Automovilísticas (CAR, por sus siglas en inglés), una organización sin ánimo de lucro radicada en Ann Arbor, Michigan (EEUU). "Cualquiera puede fabricar un coche, pero intenta fabricar uno cada pocos minutos que la gente quiera comprar, y que aporte beneficios sin un importante apoyo del Gobierno. Allí reside el reto".  

Foto: Apple ya produce software que traslada la interfaz de un iPhone al sistema de entretenimiento de los coches.

Aunque la mayoría de los fabricantes de coches actualmente operan sus propias fábricas, unos pocos vehículos son producidos mediante la fabricación por encargo. Por ejemplo, un principal proveedor automovilístico canadiense llamado Magna fabrica la Clase G de Mercedes y el Mini de BMW. Google ha hecho varios prototipos de coches autónomos utilizando componentes hechos por varios proveedores, con la fabricación por encargo realizada por una empresa automovilística llamada Roush.

Joseph Lull, un gestor de proyectos de Denso, otro importante proveedor de componentes y tecnología automovilísticos, señaló que los fabricantes emergentes como TeslaDetroit Electric CarsPhoenix subcontrataron sus primeros modelos. "Podrías potencialmente juntar suficientes proveedores para conseguirlo", dice. "El mayor reto sería la logística".

En este sentido, podría ser relevante que el CEO de Apple, Tim Cook, se ha forjado una reputación de ser capaz de entender y gestionar complejas cadenas de suministro de la electrónica. Lull, al ser preguntado si su empresa está colaborando actualmente con alguna firma importante de electrónica de consumo, dijo: "Ninguna de la que puedo hablar".

Todos los expertos contactados por MIT Technology Review se mostraron de acuerdo con que la gran oportunidad de Apple reside en la creación del software que dará forma a la experiencia de los conductores del futuro al volante. Los coches ya están altamente informatizados, pero sus sistemas informáticos ahora se están volviendo más interconectados, tanto internamente como de forma inalámbrica con internet. Y las empresas de software están discutiblemente bien posicionadas para desarrollar tecnologías como la conducción autónoma.

La interfaz de un coche ya se está convirtiendo en un importante factor diferencial, y tanto Google como Apple también están haciendo incursiones en los coches mediante software que coloca las prestaciones de los smartphones en el salpicadero de los vehículos (ver ¿Quién conducirá el coche del futuro?). Esto crea una perspectiva de que los fabricantes automovilísticos existentes puedan volverse más parecidos a los proveedores de hardware del mundo de los ordenadores y los smartphones.

"Muchos de los fabricantes existentes de coches están muy preocupados por la perspectiva de que Silicon Valley (EEUU) les haga exactamente esto", dice Keith de MIT. "Se preocupan de que Uber o Google o Apple se adueñe de la relación con el cliente y les proporcione los servicios de valor añadido, mientras los fabricantes tradicionales se vean relegados a formar parte de la cadena de suministro".  

Entonces, a una empresa automovilística existente le podría interesar asociarse con Apple en lugar de verse suplantado. Algunos expertos dicen que una asociación de este tipo también ayudaría a Apple a fabricar hardware automovilístico de alta calidad para acompañar su software.

Bert Bras, un profesor de la Facultad de Ingeniería Mecánica del Instituto de Tecnología de Georgia (EEUU), dice que también a Apple le costaría muchos miles de millones introducirse en la fabricación por su propia cuenta. "Apple tiene mucho dinero", dice. "Pero en lugar de empezar de cero, sospecho que se asociarían con una empresa automovilística extranjera, quizás de China".

Sin embargo, Bras advierte de que la complejidad del reto no ha de subestimarse. "Sólo mira Volkswagen", dice. "No fueron capaces de conseguir que su propio motor de diésel funcionara como querían, y son expertos en los motores y los coches".

Robótica

 

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