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Biotecnología

Facebook es la empresa peor valorada para compartir el historial médico

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Una encuesta revela la falta de confianza para compartir datos sanitarios con compañías tecnológicas a pesar de la gran inversión de Silicon Valley en este mercado

  • por Antonio Regalado | traducido por Teresa Woods
  • 18 Noviembre, 2015

El gráfico muestra el grado de confianza para compartir el historial clínico que los estadounidenses tienen con distintos sectores como la familia, el Gobierno y las compañías privadas.

El público estadounidense no confía sus datos médicos a las empresas de tecnología, según una encuesta de Rock Health, una agencia de capital riesgo centrada en la salud digital.

Los inversores de riesgo han invertido cantidades récord a las apps sanitarias, los historiales médicos electrónicos y los dispositivos portables, que ascienden a unos 4.000 millones de euros solo el año pasado. Pero la mano izquierda de Silicon Valley con los consumidores aún no se ha traducido en demasiados éxitos significativos.

Rock Health – que ha invertido en 13 start-ups este año, incluidas la empresa de telemedicina Doctor on Demand y Chrono Therapeutics, que fabrica un parche de nicotina programable – decidió lanzar una gran encuesta a los consumidores para averiguar por qué. "Muchas empresas de salud digital están luchando por vender a los consumidores, y nosotros queríamos entender mejor el estado de adaptación", explica Teresa Wang, la directora de Estrategia en Inversiones de la empresa.

La encuesta, realizada a 4.017 personas, concluyó que solo el 8% compartiría datos sanitarios como sus historiales médicos y los resultados de analíticas con "una empresa de tecnología". Existe una gran diferencia entre esa cifra y el número de personas que entregarían su historial médico a una institución de investigación (el 36%) o a su propio médico (el 86%). Cuando se les preguntó con quién compartirían su ADN, las respuestas fueron similares.

Los servicios sanitarios representan aproximadamente el 18% del PIB de Estados Unidos; es un mercado inmenso que las empresas tecnológicas y los emprendedores de Silicon Valley consideran que está plagado de ineficiencias y necesitado de innovación. Pero las apps y las páginas web sanitarias no llegarán muy lejos sin los datos de los consumidores. Wang dice que la industria depende de "la liquidez de datos" pero que la mayor parte de los datos sanitarios están atrapados dentro de los hospitales o las bases de datos de las aseguradoras y no pueden ser intercambiados libremente.

"No son las empresas tecnológicas las que tienen un problema sino las instituciones sanitarias", dice. "Si no podemos acceder a los datos sanitarios porque están aislados, entonces tenemos que acudir a los consumidores".

Y ahí es exactamente donde las preferencias de los consumidores constituyen un obstáculo. Las empresas de salud digital necesitan que los consumidores faciliten sus datos, pero hasta ahora no han proporcionado un motivo convincente para que compartan su tensión arterial, composición genética o hábitos de salud.

La encuesta, que fue realizada por internet entre julio y agosto, también preguntó hasta qué punto los consumidores estarían dispuestos a compartir sus datos sanitarios con determinadas empresas tecnológicas. Los candidatos, Apple, Google, Facebook, Microsoft y Samsung, salieron mal posicionados. Solo un 5% de los encuestados afirmó estar dispuesto a compartir sus datos con estas empresas. El valor atípico correspondía a Facebook, que tenía la mitad de probabilidades que las otras empresas. Solo un 2% de los encuestados estarían dispuestos a compartir sus datos sanitarios o de ADN con la red social.

La falta de confianza puede ayudar a explicar por qué las grandes empresas tecnológicas han lanzado un número creciente de acuerdos con hospitales e instituciones médicas. Este año, Apple lanzó ResearchKit, un método para ayudar a los investigadores médicos a recopilar datos mediante apps de iPhone. Y este mes Google Life Sciences entró en un proyecto de 50 millones de dólares (unos 47 millones de euros) con la Asociación Estadounidense del Corazón para estudiar enfermedades cardíacas.

"Google y Apple están haciendo lo inteligente; necesitan al socio de confianza", dice Dennis Ausiello, un médico y el antiguo director Médico del Hospital General de Massachusetts (EEUU), que este año ayudó a crear una app de diabetes para el iPhone y también hace trabajos de consultoría para Google. Ausiello no cree que sean solo las empresas tecnológicas las que necesitan adaptarse. Dice que la medicina digital no avanzará hasta que muchas, si no la mayoría, de las personas empiecen a compartir y agrupar datos para el beneficio común. Eso requerirá "un cambio de marea social y cultural", dice.

Biotecnología

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