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Una tirita fluorescente previene las infecciones

Científicos desarrollan un nuevo tipo de vendajes para heridas que podrían servir como un sistema de detección temprana para las infecciones

  • por Mike Orcutt | traducido por Teresa Woods
  • 08 Diciembre, 2015

Las infecciones bacterianas son una complicación bastante común y potencialmente peligrosa de las heridas, pero un nuevo vendaje “inteligente” que se vuelve de color verde fosforito para indicar el principio de una infección podría proporcionar a los médicos un valioso sistema de detección temprana.

Unos investigadores de Reino Unido han desvelado recientemente un prototipo de un vendaje capaz de cambiar de color cuando detecta una infección. Este vendaje contiene un material parecido a un gel con cápsulas diminutas que liberan un tinte fluorescente no tóxico en respuesta al contacto con poblaciones bacterianas, las responsables de provocar las infecciones de las heridas.

Liderados por Toby Jenkins, un profesor de química biofísica de la Universidad de Bath (Inglaterra), los inventores del nuevo vendaje, que aún no se ha probado en humanos, dicen que podría emplearse para alertar a los profesionales médicos frente a una infección con suficiente antelación y evitar que el paciente enferme. En algunos casos, incluso podría ayudar a evitar la necesidad de antibióticos, afirma Jenkins.

Foto: Un nuevo vendaje podría servir como un sistema de detección temprana para las infecciones.

El grupo de Jenkins, que colabora con investigadores clínicos del centro pediátrico de quemados de la Universidad de Bristol (Inglaterra), cree que una de las primeras aplicaciones podría ser el tratamiento de quemaduras. Los facultativos acostumbran a recetar antibióticos de forma exagerada en estos casos -sobre todo en niños- por su preocupación por las infecciones. Eso puede dar paso a cepas de infección resistentes a los antibióticos. Un vendaje que detecte las infecciones podría prevenir esto al tranquilizar a los padres y médicos cuando una herida no esté infectada. También podrían resultar útiles para monitorizar heridas quirúrgicas además de las que resultan de las lesiones traumáticas, asegura Jenkins.

Todas las heridas acaban colonizadas por bacterias, a menudo incluso de las especies patógenas, pero pequeñas poblaciones normalmente no resultan perjudiciales para los pacientes y el propio sistema inmunológico puede combatirlas. Pero en algunos casos, una población de bacteria dañina crece demasiado y se requiere una intervención clínica para curarla. "Creemos que esta transición normalmente sucede varias horas, si no más, antes de que se presenten los síntomas clínicos", explica Jenkins. La detección temprana podría avisar con suficiente tiempo para atajar la infección antes de que se presenten los síntomas.

Jenkins asegura que la transición está asociada, con "casi total certeza", con la formación de la llamada biopelícula, una capa de microbios que trabajan juntos y segregan una sustancia viscosa para defender la colonia del sistema inmunológico. Una vez alcanzada una densidad de población suficiente, la película bacteriana activa la producción de toxinas, explica Jenkins. El nuevo vendaje funciona porque su capa exterior de cápsulas de tinte está diseñada para imitar aspectos de la membrana de las células. Las toxinas perforan las cápsulas al igual que harían con las células del cuerpo, liberando el tinte, que se vuelve fluorescente al diluirse en el gel que lo envuelve.

Foto: La imagen de la izquierda muestra un vendaje antes de entrar en contacto con toxinas bacterianas. La imagen de la derecha muestra su aspecto una vez activada.

Aunque la utilidad clínica del vendaje que cambia de color aún no ha sido demostrada, sin duda representa "un paso adelante" desde las actuales técnicas médicas de microbiología, dice Keith Harding, el director de la unidad de investigaciones de curación de heridas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff  (Gales).  Harding, que no participó en el estudio, explica que el diagnóstico fiable de las infecciones de heridas representa uno de los mayores retos de la medicina.

En una demostración reciente, los vendajes del equipo de Jenkins se volvieron fluorescentes poco después de entrar en contacto con biopelículas de tres especies distintas de bacterias patógenas, pero no cambiaron de color al tocar biopelículas de especies no patógenas. Hace poco, el equipo recibió una subvención del Consejo de Investigaciones Médicas de Reino Unido para probar su capacidad de detectar infecciones en los frotis de las heridas y el líquido de las ampollas extraído de las víctimas de quemaduras pediátricas. Si todo sale según el plan, la tecnología podría estar listo para ensayos clínicos para el año 2018.

Colour-changing burns dressing will help in the fight against infection and antibiotic resistance from University of Bath on Vimeo.

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