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Energía

Alemania lanza un servicio de compra-venta de energía renovable para particulares

Los ciudadanos que generen energía solar y eólica podrán vender sus excedentes a cualquiera a un precio fijo de 25 céntimos el kilovatio-hora

  • por Richard Martin | traducido por Teresa Woods
  • 05 Enero, 2016

Foto: En el laboratorio de almacenaje energético de Sonnenbatterie los técnicos desarrollan sistemas que permitirán almacenar y vender energía solar y eólica.

La empresa alemana Sonnenbatterie ha lanzado una plataforma comercial para la energía renovable distribuida al ofrecer a los propietarios con capacidad de generar energías solar y eólica una manera de comprar y vender energía por toda la red eléctrica.

El sistema de comercialización, que se lanzará a principios de este año, está disponible bajo subscripción para cualquier usuario de la red eléctrica alemana. El sistema proporcionará unos ingresos alternativos a los propietarios cuando generen más energía de la que pueden gastar, pero la ambición de la empresa es establecer una alternativa virtual a la red eléctrica. El CEO de Sonnenbatterie, Boris von Bormann, lo llama "el Airbnb energético", en el que los miembros de la comunidad comerciarán con la energía en función de sus necesidades y las condiciones de la red.

La plataforma de Sonnenbatterie se une a un puñado de programas diseñados para comerciar con la energía distribuida. La plataforma holandesa Vandebron, por ejemplo, tiene más de 38.000 suscriptores. Los consumidores pagan una cuota mensual para poder contratar directamente de los proveedores de energías limpias una cantidad fija de energía durante un período determinado. Los consumidores pueden elegir su proveedor energético y los productores pueden fijar sus propios precios.

De igual manera, la plataforma británica Open Utility empareja consumidores con productores; sin embargo, en este caso, sólo da servicio a consumidores comerciales. Y en Estados Unidos, la empresa Yeloha, conecta consumidores con propietarios que venden una porción de la energía generada por sus paneles solares a los suscriptores de Yeloha. Al igual que los otros sistemas, la energía es introducida a la red eléctrica, y el proveedor de la plataforma trabaja con las empresas energéticas para rastrear y emitir créditos tanto a los proveedores como a los consumidores.

A diferencia de estos sistemas, que ponen a los consumidores en contacto con los productores, la plataforma de Sonnenbatterie permite a sus miembros tanto comprar como vender electricidad – e incorporará almacenaje energético, permitiendo así que los proveedores almacenen energía de unos activos intermitentes y venderla cuando el Sol no brille y el viento no sople.

Al ofrecer una manera fácil y eficiente de almacenar, comprar y transferir electricidad de pequeños generadores renovables mediante la red eléctrica, tales sistemas comerciales tienen el potencial de resolver muchos de los retos asociados con la integración de unos recursos intermitentes y distribuidos a la red y de acelerar la adopción de energías renovables al proporcionar a los propietarios una manera de ganar dinero con la electricidad que generan pero que no pueden consumir.

Cuando los suscriptores generen más energía de la que pueden gastar con sus placas solares (o pequeñas turbinas eólicas), el software de operaciones la incorporará a la reserva de energía disponible de la que los miembros de la comunidad pueden hacer uso. Los consumidores pagan a los productores 25 céntimos por kilovatio-hora. Es menos de lo que pagan los consumidores por la electricidad en Alemania, donde la electricidad es cara, pero más de lo que la tarifa de inyección de Alemania paga a los propietarios de energía de generación distribuida por enviar esa energía a la red eléctrica.

Mientras que la plataforma de Sonnenbatterie utiliza un precio fijo, otras plataformas permiten a los productores a fijar sus propios precios y los compradores deciden cuánto están dispuestos a pagar. Un sistema basado en el mercado que fija el precio de la electricidad en función de la oferta y la demanda podría evitar los problemas del balance neto (la política de compensar a los productores distribuidos a precios minoristas de la electricidad por la energía que introduzcan a la red). Un sistema comercial distribuido daría a los clientes la capacidad de simplemente vender su energía al mayor postor.

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