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Energía

El liderazgo solar de China se debe más a la economía que al medio ambiente

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China lidera el sector y pretende aumentar de forma drástica su capacidad en energía solar antes del final de 2020. Parece que esta estrategia va más allá de la lucha contra el cambio climático

  • por Richard Martin | traducido por Carmen Rus
  • 24 Marzo, 2016

Merece la pena dedicar un minuto a apreciar la verdadera escala de lo que está haciendo China con la energía solar. En 2015, el país aumentó en más de 15 megavatios su capacidad en energía solar y superó a Alemania al convertirse en el mercado de energía solar más importante del mundo. China tiene en la actualidad 43,2 gigavatios de capacidad energética solar, frente a los 38,4 de Alemania o los 27,8 de Estados Unidos.

Según los últimos cálculos, parece que esta tendencia va a continuar en el futuro. Mediante su decimotercer plan quinquenal, China prácticamente triplicará su capacidad solar antes del fin de 2020, al añadir entre 15 y 20 gigavatios de energía solar cada año durante el próximo lustro, según el director de la Administración Nacional de Energía del país, Nur Berki. Ello proporcionará al país más de 140 gigavatios en sus instalaciones de energía solar. Para poner el objetivo en contexto, la capacidad solar mundial alcanzó un máximo de 200 gigavatios el año pasado, y se espera que alcance los 321 gigavatios antes de que acabe 2016.

Evidentemente, China también es el principal emisor de dióxido de carbono del planeta, quema más cantidad de carbón que cualquier otra nación y su capacidad solar no constituye más que una pequeña parte de su programa global de energía. Es más, la capacidad no implica necesariamente la generación de energía. La Administración Nacional de Energía calcula que casi un tercio de la capacidad solar de la provincia de Gansu, y más de un cuarto de la de Xinjiang, no se utilizó el año pasado.

Foto: ¿Demasiado bonito para ser verdad? Crédito: Kevin Frayer (Getty Images)

El objetivo declarado de China es añadir estas colosales cantidades de energía solar para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que adoptó en el acuerdo del clima alcanzado en la última cumbre de París (Francia). Pero la cosa no se queda ahí. Los líderes chinos quieren reducir desesperadamente la polución atmosférica producida por la quema de carbón, que hace que el aire de grandes ciudades como Shanghái y Pekín sea prácticamente irrespirable.

Además, el descomunal sector de fabricación de paneles solares chino necesita nuevos mercados para sus productos. El analista de Credit Suisse Patrick Jobin dijo el lunes que la superabundancia de paneles solares podría golpear al sector este año, cuando las tres principales empresas productoras de China, JA Solar, JinkoSolar y Trina Solar, siguen acelerando la producción a pesar de que la demanda internacional está descendiendo. En palabras de Jobin: "Creemos que las empresas fabricantes del sector solar se enfrentan a una coyuntura de sobreproducción exacerbada en el 2016". Así que los ostentosos planes del Gobierno central podrían resultar tan solo una estrategia para dar salida al exceso de oferta.

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