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Biomedicina

El millonario de Facebook reinvierte su fortuna en innovaciones contra el cáncer

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Después de que una amiga falleciera por cáncer de mama, Sean Parker destinará 250 millones de dólares para acelerar la inmunoterapia génica. Su modelo de negocio creará patentes para licenciar

  • por Antonio Regalado | traducido por Teresa Woods
  • 14 Abril, 2016

El oncólogo Cassian Yee recuerda cómo fue convocado en Los Ángeles (EEUU) en 2010 para reunirse con el multimillonario de internet Sean Parker. Quería que Yee ayudase a la productora de Hollywood Laura Ziskin, que luchaba contra un cáncer de mama, con un tratamiento de células inmunes que nunca antes había sido utilizado para tratar esa enfermedad. Parker le dijo a Yee: "Te daremos lo que necesites, te enviaremos a una isla para hacerlo". Varias semanas después, le llegó por correo un enorme talón para comprar algunos equipos clave.

Ziskin, la amiga de Parker, no sobrevivió. El tratamiento que recibió representaba el último y desesperado intento para salvar su vida. Pero hoy Parker demuestra que su compromiso no ha disminuido tal y como demuestran los 250 millones de dólares (unos 221 millones de euros) que ha donado para acelerar el desarrollo y las pruebas de la inmunoterapia, un área candente dentro de las investigaciones de cáncer.

La donación, la mayor hecha jamás para la inmunoterapia, financiará seis nuevos "Institutos Parker" en la Universidad de Pensilvania (EEUU), el Centro MD Anderson del Cáncer (donde trabaja actualmente Yee), el Hospital Memorial Sloan Kettering en Nueva York (EEUU) y tres universidades más.

La organización benéfica de Parker, con sede en San Francisco (EEUU), dispondrá de su propia plantilla central de unas 50 personas, y operará de forma parecida a las empresas de biotecnología al patentar sus creaciones y conceder licencias para su uso. El inmunólogo de la Universidad de California en San Francisco (UCSF, por sus siglas en inglés) Jeffrey Bluestone ha sido designado CEO del Instituto Parker, lo que demuestra un nuevo modelo de "biofarmacia académica".

Parker, de 36 años, alcanzó la fama por cofundar la red pirata de música Napster y después se convirtió en el primer presidente de Facebook, un puesto que le generó una fortuna valorada por la revista Fortune en unos 2.400 millones de dólares (unos 2.122 millones de euros).

Foto: Sean Parker. Crédito: Angela Weiss (Getty Images).

El emprendedor, que creó una fundación caritativa para donar el 25% de esa cifra, dijo el año pasado que buscaba situaciones en las que "debido a alguna idea novedosa, el problema resulte esencialmente hackeable, y exista una vía para generar un gran impacto a corto plazo".

La inmunoterapia parece ajustarse a esos criterios. Durante el último par de años, los científicos han demostrado que desbloquear o redirigir las células inmunes del cuerpo las hace entrar en modo de ataque y evaporar, literalmente, algunos tipos de cáncer. Ahora la cuestión radica en torno a cuán lejos, y cuán rápido, podrá llegar la idea de la inmunoterapia. "No es un problema de recursos, es un problema de asignación de recursos", le contó Parker a Bloomberg el verano pasado, y añadió: "Hackeamos los sistemas que pueden ser hackeados e ignoramos lo demás".

Se espera que Parker anuncie el nuevo instituto de inmunoterapia esta semana en Los Ángeles. Unas 30 organizaciones de cáncer y otras empresas se han apuntado como socios en potencia, incluidas Bristol-Meyers, Pfizer y Merck.

El momento podría ser óptimo para una transfusión de dinero procedente de las redes sociales a los laboratorios de cáncer. Los fármacos que modulan el sistema inmune junto a células inmunes modificadas genéticamente han curado de forma milagrosa a algunos pacientes. El problema: hasta ahora, los tratamientos sólo ayudan a una pequeña fracción de los pacientes, o a los que padecen determinados cánceres.

La pregunta de cómo aumentar el éxito inicial de la inmunoterapia tiene inmersos a los científicos en una carrera hacia fármacos de segunda generación, nuevas vacunas de antígenos y células alteradas con unos programas más complejos de ADN.

La financiación inicial de Parker para la investigación médica empezó hace varios años, en parte motivado por su propia experiencia de padecer asma y alergias, dolencias que también provoca el sistema inmune. El inmunólogo Lewis Lanier, que ahora dirige el nuevo Instituto Parker en la UCSF, cuenta con cariño: "[A Parker] le brillan los ojos como si fuera un niño cuando empiezo a hablar de la inmunoterapia". Afirma que ha empezado a gastar el dinero en investigaciones que emplean la edición genética para modificar células inmunes, además de encontrar nuevas maneras de tratar el cáncer cerebral.

Bluestone, que dividirá su tiempo entre UCSF y las oficinas de Parker, detalla que contratará entre 50 y 60 personas para encargarse de tareas de desarrollo de negocio y programación informática para dar apoyo a los seis centros de investigación que recibirán entre 10 y 15 millones de dólares (entre unos nueve y 13 millones de euros) cada uno inicialmente.

Una característica poco habitual de la operación de Parker es que ha convencido a los seis centros de cáncer más importantes para que obtengan patentes de inmunoterapia y las licencien en su nombre, e incluso que creen spin-offs. También recibirá entre el 10% y el 15% de los ingresos generados por estas patentes, un dinero que reinvertirá en acciones de financiación. Bluestone dice que también se requerirá que los investigadores compartan datos y los últimos resultados de ensayos clínicos.

Bluestone concluye: "No somos una empresa de biotecnología, pero sí esperamos actuar un poco más como una empresa para impulsar esos grandes descubrimientos hacia el desarrollo de fármacos. Queremos que la gente apueste a lo grande y haga investigaciones que no se hubiesen podido financiar de otra manera. Buscamos ese punto ideal, ni frío ni caliente".

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