.

Energía

La nueva arma del cambio climático escudriña el gasto energético de cada edificio

1

Las actuales políticas para mejorar la eficiencia se han centrado en ahorros proyectados, pero nuevas plataformas de fuente abierta quieren convertir el ahorro real en un recurso comercial

  • por Richard Martin | traducido por Teresa Woods
  • 19 Abril, 2016

Mejorar la eficiencia energética de los edificios parece ser la manera más rápida y barata de reducir el consumo energético y, por tanto, las emisiones de carbono. Aunque muchos países han establecido programas para promocionar la eficiencia energética, el mercado se ha estancado en gran parte por los elevados costes iniciales, las estrictas regulaciones, la escasez de mecanismos de financiación y la incertidumbre en cuanto a los ahorros reales que proporcionan.

Un pequeño grupo de proveedores tecnológicos intenta cambiar esto con Open EE Meter, una plataforma de fuente abierta diseñada para calcular los beneficios en términos de eficiencia para distintos tipos de edificio. El objetivo es convertir la eficiencia energética en un recurso de red medible. Al igual que una planta energética, esta medida puede ayudar a los clientes a reducir su consumo energético y permitir a las energéticas evitar gastar enormes cantidades de dinero en nueva generación y capacidad de distribución.

De funcionar, provocaría un cambio en el mercado, hasta ahora dominado por programas fuertemente regulados que pagan por los ahorros energéticos proyectados. El nuevo modelo permitiría pagar a los proveedores en función de los resultados obtenidos por ahorros reales. Pacific Gas and Electric, una de las principales energéticas de California (EEUU), se dispone a lanzar un programa piloto que utilizará el Open EE Meter.

Uno de los principales desarrolladores de Open EE Meter Matt Golden afirma: "Durante la última década nos han faltado estándares de peso y medida para la eficiencia energética, los proveedores de eficiencia no se han puesto de acuerdo aún en cuál es el producto. Literalmente, no puede existir un mercado sin eso".

Muchas empresas ofrecen herramientas de software para medir el rendimiento energético y proyectar los ahorros. Las facturas energéticas especifican cuántos kilovatios-hora consume un domicilio o negocio durante un mes, y se puede comparar el consumo del último mes con meses anteriores. Pero hay que tomar docenas de pequeñas decisiones para calcular los ahorros energéticos a escala de edificio: tener en cuenta las fluctuaciones del tiempo, extrapolar los datos que falten, establecer un punto de partida para los consumos pasados, etcétera. Eso significa que resulta difícil ponerse de acuerdo en cómo calcular los beneficios de determinadas medidas, como un mejor aislamiento o sistema de iluminación.

La manera tradicional de proyectar los ahorros energéticos consiste en "algún tipo de modelo de ingeniería o física en el que se construye la casa desde cero y se calcula", explica el CEO de Sealed, Andy Frank, cuya empresa readapta viviendas existentes con medidas de eficiencia energética. El experto asegura que "casi nunca acierta; la única incógnita es cuánto se equivoca". Eso da paso a unos programas gubernamentales excesivamente regulados que proporcionan incentivos para gastar dinero en las mejoras, no para realmente ahorrar energía.

Golden denuncia: "En cualquier otro mercado, se te paga por lo que hayas hecho, no por lo que hayas proyectado".

Open EE Meter, en cambio, recopila datos desde el contador de electricidad y proporciona un método universal y transparente de calcular los ahorros energéticos para un conjunto determinado de proyectos. Golden lo desarrolló en colaboración con el actual director científico de Nest, Michael Blasnik, y el investigador de la Universidad de Chicago (EEUU) Matt Gee. Su esfuerzo formaba parte de la iniciativa CalTRACK para software avanzado de mejoras de eficiencia energética.

Diseñado para trabajar con datos procedentes de contadores inteligentes en tiempo real, también puede emplear datos mensuales procedentes de contadores eléctricos convencionales. Sin embargo, los datos mensuales limitan la capacidad de calcular cómo la demanda energética fluctúa durante el transcurso de un día, lo cual resulta importante para la fijación de precios en función del tiempo de uso y otras innovaciones de redes inteligentes. Puesto que Open EE Meter calcula los ahorros de múltiples domicilios, en lugar de sólo viviendas individuales, elimina el "ruido" que genera la variación inherente entre edificios.

Si lo ahorros energéticos pueden valorarse en función de su rendimiento dentro de un mercado competitivo, afirma Golden, se ahorrarán miles de millones de dólares y millones de kilovatios-hora. El responsable concluye: "Lo que realmente intentamos averiguar es cómo aplicar las fuerzas del mercado a la eficiencia energética".

El proyecto Open EE Meter no es el único que intenta valorizar la eficiencia energética. En Europa, la compañía Deepki ha elaborado un sistema similar. Su cofundador y CEO, Vincent Bryant, ha sido ganador de los Innovadores menores de 35 Francia 2016 gracias a esta idea.

Energía

  1. La IA aprende a cultivar albahaca para hacer pesto aún más sabroso

    Este proyecto del MIT es un ejemplo de la creciente tendencia que utiliza inteligencia artificial para evolucionar la agricultura en invernaderos. El enfoque consiste en controlar las variables climáticas para maximizar parámetros de las plantas como la resistencia, el sabor y el crecimiento

  2. Borofeno, el nuevo material prodigioso que podría destronar al grafeno

    Sintetizado por primera vez en 2015, este material basado en el boro es más fuerte y más flexible que su antecesor, además de ligero y muy reactivo. A pesar de que es difícil de crear y manejar, químicos, físicos y otros científicos ya están entusiasmados con sus posibles aplicaciones

  3. Las dos razones por las que el mundo sigue sin reducir sus emisiones

    Si la energía renovable es cada vez más barata y más consumida, ¿por qué 2018 cerró con más emisiones de efecto invernadero que el año anterior? Uno de los motivos es el propio cambio climático cada vez más cambiante y la otra, la reducción de la producción de energía nuclear