.

Energía

Una central energética virtual para compensar las renovables intermitentes

1

El software permite conectar y redistribuir la energía fotovoltaica producida en grupos de paneles independientes sobre tejado para lograr que suministren electricidad como una red única

  • por Richard Martin | traducido por Teresa Woods
  • 16 Junio, 2016

Con el fin de aprovechar la capacidad de las diferentes instalaciones solares sobre tejado para hacer su red energética más flexible y fiable, la empresa Consolidated Edison (en adelante ConEd) de Nueva York (EEUU) lanzará este verano un programa piloto que vinculará docenas de pequeños conjuntos solares para formar una única central energética conectada por software. La empresa colabora con el fabricante de paneles solares SunPower y la empresa de almacenamiento energético Sunverge para crear "una central energética virtual", una red distribuida de activos energéticos pero que funcionan y actúan como un recurso unificado dentro de la red de energía.

El proyecto incluirá 300 viviendas con un total de 1,8 megavatios de capacidad solar y baterías que pueden almacenar hasta cuatro megavatios-hora de electricidad, lo suficiente para abastecer 300 hogares estadounidenses medios durante 10 horas.

No son grandes cifras, pero el programa de ConEd representa uno de los intentos estadounidenses más ambiciosos hasta la fecha para convertir muchas instalaciones solares independientes en una fuente flexible de energía dentro de la red de distribución y que pueda sustituir la procedente de las centrales energéticas de combustibles fósiles a las que típicamente se recurre para compensar la generación intermitente de energía renovable. Los clientes residenciales alquilarán los sistemas solares de ConEd y pagarán una pequeña prima para las baterías domésticas, que también servirán de fuente de electricidad alternativa durante un apagón.


Crédito: James Dalsa (Flickr).

Durante los últimos años, varias empresas energéticas han unido discretamente sus fuerzas con fabricantes de sistemas de almacenamiento y del software para combinarlos para poder crear este tipo de centrales energéticas virtuales. La empresa Austin Energy, radicada en Tejas (EEUU)y respaldada con una subvención de 4,3 millones de dólares (unos 3,8 millones de euros) de la Iniciativa SunShot (Disparo al Sol) del Departamento de Energía de Estados Unidos, ha lanzado este año un programa piloto para integrar capacidad y almacenamiento solar en una planta energética virtual. El proveedor de almacenamiento y software energéticos  Stem está colaborando con Southern California Edison en un programa de varios años de duración para proporcionar 85 megavatios de almacenamiento en instalaciones comerciales en Los Ángeles (EEUU). Esa potencia, generada por una combinación de plantas energéticas convencionales y conjuntos solares distribuidos, alimentará la red eléctrica a demanda. Y la empresa Green Mountain Power de Vermont (EEUU) dijo en diciembre que ofrecerá 500 baterías Powerwall de Tesla a los propietarios para utilizarlas como fuente alternativa de energía en sus hogares y proporcionar electricidad a la red durante los picos de demanda.

Las centrales energéticas virtuales también han despegado en Alemania, que lucha por incorporar grandes cantidades de energías renovables a su red nacional.

Estas iniciativas resultan económicamente rentables para las energéticas con los precios actuales de baterías y otras tecnologías de almacenamiento energético, según un nuevo estudio de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU). Y se volverán más atractivos a medida que bajen los precios durante los próximos años.

(Para saber más: La energía eólica y solar serán las más baratas en 2040 aunque no lo suficiente, Si Europa quiere predecir su futuro basado en renovables debe mirar a Alemania)

Energía

  1. China vuelve a apostar por la energía nuclear tras años de parón

    El país parece haber aprobado la construcción de cuatro nuevos reactores nucleares con un diseño nacional, de los cuales uno podría estar operativo a finales de año. Su renovado interés podría influir en las políticas energéticas libres de carbono en otros países

  2. Entrenar una sola IA emite tanto CO2 como cinco coches en su vida útil

    Un análisis del proceso de creación de varios sistemas de procesamiento del lenguaje natural revela que el aprendizaje profundo genera una terrible huella de carbono. Además del problema medioambiental, este enorme coste energético limita a los investigadores públicos sin acceso a tantos recursos

  3. "Dudo que los republicanos admitan que mintieron con el cambio climático"

    El director ejecutivo de ClearPath, Rich Powellero, afirma que ningún miembro del Congreso de EE. UU. niega la crisis climática provocada por el hombre. Ahora que todo el mundo es consciente, el responsable apuesta por invertir en I+D para que la energía renovable resulte barata y competitiva de verdad