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Biomedicina

Fracasa el primer tratamiento basado en heces que prometía lo imposible

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Se creía que unas píldoras con bacterias de origen fecal podrían curar una infección mortal, pero no ha sido así, lo que demuestra que controlar el microbioma humano sigue siendo inasumible

  • por Ryan Cross | traducido por Diego Soto de Lucas
  • 04 Agosto, 2016

El microbioma humano sigue siendo un misterio. Esa es la dura lección que se extrae del impactante anuncio de Seres Therapeutics acerca de su experimento fallido que utilizaba bacterias intestinales para tratar una infección mortal.

Los datos publicados por Seres a lo largo de este año sugerían que utilizar su píldora para tratar casos de Clostridium difficile podría modificar radicalmente el tratamiento de esta enfermedad gastrointestinal que causó 29.000 muertes en EEUU. Esto hizo que la empresa se convirtiese en una de las start-ups biotecnológicas más prometedoras, ya que creía poder controlar algunas de las miles de millones de bacterias que viven sobre el cuerpo humano y dentro del mismo para tratar enfermedades.

El medicamento de Seres, el SER-109, está diseñado para tratar a pacientes con infecciones crónicas de C. difficile, que puede resultar difícil de curar. En ocasiones los antibióticos empeoran el estado del paciente, puesto que destruyen las bacterias beneficiosas y permiten que C. difficile crezca a sus anchas.

Anteriormente, algunos investigadores demostraron que un trasplante fecal (tomar una muestra de heces de una persona sana e introducirla en otra) daba como resultado un tratamiento sorprendentemente eficaz para tratar infecciones de C. difficile. Sin embargo, los científicos no saben realmente por qué es eficaz.

El factor desagradable de recibir un enema de heces de otra persona dio como resultado la creación del banco de heces sin ánimo de lucro OpenBiome, que tenía como objetivo crear píldoras que pudiesen tomarse de forma oral. Seres Therapeutic llevó la idea un paso más allá y creó la píldora SER-109. De esta forma, se aislaban y encapsulaban las esporas de las bacterias beneficiosas en forma de pastilla, a la vez que se eliminaban microbios que propagan enfermedades como la listeria y la salmonelosis.

El objetivo es volver a introducir una población variada de microbios que normalmente habitan en el intestino, pero que se ven afectados cuando se produce una infección de C. difficile. A principios de este año, algunos investigadores de Seres Therapeutics, de la Clínica Mayo y del Hospital General de Massachusetts (EEUU) publicaron un estudio en Journal of Infectious Diseases anunciando que el tratamiento con SER-109 era eficaz en la prevención de infecciones de C. difficile durante ensayos de fase inicial.

Sin embargo, los resultados de fases más avanzadas publicados ahora indican que no existía ninguna diferencia significativa en el resultado de los pacientes tratados con esta terapia respecto a aquellos que recibieron placebos. En un comunicado de prensa, Seres indicó que era algo "incoherente" con sus expectativas.

El microbioma se encuentra en un buen momento, ya que empresas como Vedanta BioSciences, Synlogic, Second Genome y Enterome, entre otras, están trabajando en terapias basadas en bacterias "autóctonas" de los seres humanos. Seres Therapeutics recibió una financiación de Nestlé de unos 110 millones de euros y tenía una capitalización de mercado de 1.250 millones de euros antes de que el valor de sus acciones cayese un 78% cuando las noticias del fracaso salieron a la luz. La empresa tiene otros dos tratamientos en ensayos clínicos: uno para colitis ulcerosa y una segunda medicación para el C. difficile.

El sorprendente fracaso del SER-109 es una cura de humildad respecto a la complejidad del microbioma. Pero incluso si el tratamiento hubiera tenido éxito, sus creadores hubieran sido presionados duramente para que presentasen la razón concreta. Muchos microbiólogos han pedido una dosis saludable de escepticismo en lo referente a estudios sobre el microbioma. Su potencial puede ser fantástico, pero de momento parece que los trasplantes de heces tradicionales son mejores que los medicamentos.

(Para saber más: Dos empresas buscan alternativas a los trasplantes de heces, Un fármaco microbiómico contra la inflamación del intestino llega a ensayo, Seres Therapeutics stock plunges on disappointing drug trial results).

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