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Biotecnología

Una 'start-up' vende sangre joven antiedad a pesar de la falta de pruebas

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Ambrosia cobrará 8.000 dólares por cuatro transfusiones de sangre de personas jóvenes para frenar el envejecimiento, aunque las investigaciones sobre el tema tienen resultados totamente dispares

  • por Ryan Cross | traducido por Diego Soto de Lucas
  • 08 Agosto, 2016

El último avance en terapias antienvejecimiento no se parece nada a la medicina moderna. Ambrosia, una start-up con sede en California (EEUU), ha iniciado un ensayo clínico para transfundir sangre de gente joven a cualquiera que tenga más de 35 años y esté dispuesto a pagar 8.000 dólares (unos 7.140 euros).

Las transfusiones de sangre de gente jóven a ancianos salieron a la luz en 2014 cuando la investigadora del Instituto de Células Madre de Harvard (EEUU) Amy Wagers descubrió que la sangre de los ratones jóvenes podría mejorar el funcionamiento muscular, cardíaco y cerebral de ratones más viejos. Unos científicos cosieron la piel de dos ratones, permitiendo que el sistema circulatorio de ambos se fusionase. Este procedimiento quirúrgico, denominado parabiosis, se llevó a cabo por primera vez en la década de 1860, y ha vuelto a despertar el interés tras el estudio de Wager.

El cofundador de PayPal e inversor de Facebook, Peter Thiel, declaró recientemente aInc. que la parabiosis le resulta "muy interesante", y dijo que su curiosidad se basaba más bien en su salud personal que en una posible iniciativa empresarial. No es la primera vez Thiel ha mostrado su interés en combatir el envejecimiento.


Foto:
Peter Thiel (crédito: Alex Wong | Getty)

Ambrosia planea administrar a 600 pacientes cuatro series de transfusiones de sangre procedente de jóvenes de entre 16 y 25 años. El fundador de Ambrosia, Jesse Karmazin, que estudió en la Stanford Medical School (EEUU), dijo en un correo electrónico que estaba desbordado con las solicitudes de entrevista y que no era capaz de hablar ese día.

El concepto pagar por hacer uso del ensayo de Ambrosia ha despertado críticas por parte de algunos investigadores, ya que recuerda algunas noticias recientes que hablaban sobre el auge de clínicas de terapias no ensayadas con células madre que exigían pagar a sus clientes a cambio de unos ensayos clínicos cuyos resultados podrían no publicarse nunca. Los ensayos clínicos de Ambrosia incluyen un listado de más de 100 biomarcadores de la sangre, los cuales planea medir antes de la transfusión, y un mes después. Sin embargo, el director ejecutivo de investigación sobre envejecimiento de Novartis, David Glass, afirma que será imposible extraer ningún beneficio del ensayo, ya que este no cuenta con ningún grupo de control con placebo.

Otra empresa llamada Alkahest ha llevado a cabo un ensayo clínico en el cual se transfundía sangre joven a pacientes con posibilidades de padecer Alzheimer. Los resultados deberían publicarse a finales de este año.

En 2014, Wagers publicó dos estudios en Science en los que exponía el papel que tiene la GDF11, un factor de crecimiento de proteínas que, según ella, es responsable de los beneficios de la parabiosis. Un estudio demostró que la GDF11 mejoraba la fuerza muscular en ratones ancianos. A la vez, otro estudio evidenció los efectos restauradores en el envejecimiento cerebral.

Las investigaciones de Wagers insinuaban que los niveles de GDF11 descendían con la edad, por lo que volver a aumentarlos podría tener unos efectos sorprendentes.

Sin embargo, algunos estudios han suscitado dudas sobre la función de la GDF11 en los procesos antienvejecimiento. Científicos de Novartis han publicado datos que contradicen el estudio de Wager y revelan que, en realidad, los niveles de GDF11 aumentan con la edad y es contraproducente en la regeneración de músculo esquelético. Igualmente, Wagers respondió con un estudio de seguimiento para reafirmar sus hallazgos sobre los niveles de GDF11, junto a una proteína estrechamente relaciona conocida como GDF8. Según este estudio, los niveles de ambas proteínas descienden con la edad.

Pero aún no se ha dicho la última palabra. Un estudio llevado a cabo por científicos de GlaxoSmithKline y Five Prime Therapeutics descubrió que la GDF11 no guardaba relación alguna con el rejuvenecimiento de las células musculares. En junio, algunos científicos averiguaron que suministrar GDF11 de forma terapéutica no mejoraba la función muscular en ratones con distrofia muscular de Duchenne.

Wagers sostiene que los beneficios de la GDF11 y de su "prima" necesitan clasificarse. El caso aún no está cerrado, pero aunque la GDF11 no sea de por sí el potente agente contra el envejecimiento, los estudios de Wagers sugieren que sí que existe algo en la sangre joven que favorece el rejuvenecimiento.

(Para leer más: Sangre joven para revertir el envejecimiento, 570 clínicas ofrecen terapias con células madre sin demostrar en EEUU

Biotecnología

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