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Robótica

Audi marca el principio del fin de los semáforos con su nuevo sistema para coches

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Los conecta con la señal de tráfico para que le diga cuánto tiempo falta para que cambie de color. Si la circulación se gestiona mediante infraestructuras inteligentes, los semáforos desaparecerán

  • por Michael Reilly | traducido por Diego Soto de Lucas
  • 19 Agosto, 2016

Audi ha anunciado el lanzamiento de una nueva tecnología que permitirá que los vehículos se comuniquen con los semáforos. Se trata de un ingenioso truco que gustará a los clientes: una cuenta atrás les indicará cuánto tiempo le queda a un semáforo en rojo para que se vuelva verde. El sistema también podrá indicar que se acercan a un semáforo en verde que está a punto de ponerse rojo, y les avisará para que empiecen a frenar.

Y no es ninguna tontería. Hace ya tiempo que se habla de la extinción de los semáforos, y esta jugada de Audi es la primera señal de que ocurrirá pronto.

Los semáforos son una solución imperfecta para un mundo imperfecto. Los conductores estamos obligados a detenernos en los semáforos en rojo mientras una fila de coches cruza otro que está en verde, después otro muestra una flecha que permite girar a la izquierda, y finalmente, ya podremos dirigirnos a nuestro destino. Así aumentan los atascos en las carreteras, a lo que se suma la contaminación que generan todos esos motores al ralentí. Y en mitad de la era de los smartphones actual, nadie tiene la certeza de que el coche que va delante vaya a arrancar cuando el semáforo esté en verde.

Los investigadores llevan soñando desde hace años con deshacer este crimen contra la eficiencia de los vehículos. A principios de este año, un equipo del MIT (EEUU) y ETH Zúrich (Suiza) sugirieron sustituir los semáforos con sistemas "basados en intervalos" similares a los que se utilizan para gestionar el tráfico aéreo.

En el caso de Audi, el ordenador de a bordo del coche autónomo se comunicaría con un ordenador de organización para la intersección a la que se dirige. El vehículo declararía su objetivo (un giro a la izquierda, por ejemplo) y se le asignaría un intervalo de tiempo para que circulase de forma segura. Entonces el coche aceleraría o frenaría para llegar a tiempo. Con esta configuración, según sostienen los investigadores, podrían duplicar la capacidad de una intersección tradicional de dos carreteras y conseguir que los coches pasasen con menos tiempo de detención.

Esta idea es similar a una que se remonta a 2009, cuando los "frikis" de los coches de la Universidad de Texas Austin (EEUU) tuvieron una idea que denominaron como sistema de "reserva". Mediante este sistema, los coches podrían reservar citas para cruzar las intersecciones sin detenerse.

Ambos son experimentos interesantes. Y aunque es posible que no quede mucho para que los coches autónomos empiecen a circular por las carreteras, todavía falta bastante para que las calles estén pobladas únicamente con conductores robóticos bien educados.

La Universidad de Texas Austin tiene un plan para esto. El año pasado, presentó una versión modificada de su sistema de reservas, diseñado para funcionar en "compañía mixta" (es decir, con coches no autónomos, controles de crucero tradicionales, controles de crucero adaptativos o autonomía total). En su simulación, los conductores que utilizaban, por ejemplo, el control de crucero adaptativo podían apretar un botón para solicitar una reserva para un carril libre en una intersección. Si cerca hubiese otros coches con el mismo nivel de autonomía o totalmente autónomos, se conectarían y formarían una "caravana" a través de la intersección. En caso de que la intersección estuviese ocupada, se denegaría la reserva, y el conductor debería obedecer las señales de tráfico habituales.

El sistema de Audi no llega tan lejos, pero es importante ya que representa la comercialización de un sistema que comunica vehículos con infraestructuras urbanas. Audi afirma que planea incorporar esta función en sus SUV Q7 y en su modelo A4, y la función de los semáforos estará disponible en cinco o siete ciudades de EEUU.

Al igual que en la comunicación entre vehículos (un sistema que permite la comunicación entre los coches para suavizar los patrones de tráfico), la comunicación entre vehículos e infraestructuras es una tecnología fundamental para que los coches autónomos puedan circular por las carreteras de forma masiva. Deberá estar implantado de forma generalizada antes de que los semáforos se queden obsoletos, pero sin duda marca el inicio del fin.

(Para saber más: Reuters, Nadie habla de los coches que hablan entre ellos pero pueden salvar miles de vidas, Singapur despliega una flota de Ubers sin conductor por la ciudad, El coche que se conduce totalmente solo ya tiene fecha: 2021)

Robótica

 

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