.

Cambio Climático

Escocia, el primer país del mundo que obtiene energía de las corrientes marinas

1

No hay ninguna instalación semejante en el mundo porque son muy caras, pero las salvajes aguas de Pentland Firth lo compensan. Cuando esté acabada, podría dar energía a 175.000 viviendas

  • por Jamie Condliffe | traducido por Teresa Woods
  • 19 Septiembre, 2016

En la escarpada costa de las Tierras Altas escocesas, entre tierra firme y las majestuosas islas de Orkney, hay una extensión de agua conocida por sus intensas mareas. Ahora el país las está aprovechando, al alojar en esta zona el primer parque de energía mareomotriz a gran escala del mundo.

La primera de un total de 269 turbinas está siendo transportada para ser instalada en la zona, conocida como Pentland Firth, según informa The Guardian. Cada turbina es un pesado ejemplar de ingeniería mecánica de 15 metros de alto y 200 toneladas métricas, con ocho aspas de ocho metros de largo cada una. Inicialmente se instalarán cuatro turbinas, y el resto se irán añadiendo poco a poco desde ahora hasta principios de 2020. El resultado será una versión sumergida de un parque eólico.

El emplazamiento fue escogido para el proyecto de energía mareomotriz MeyGen por sus mareas especialmente fuertes, con corrientes que pueden desplazarse hasta a cinco metros por segundo. Esas aguas ayudarán a cada turbina a generar 1,5 megavatios de energía, lo que añadirá un total de 398 megavatios al país cuando el parque esté terminado. Esta cifra será suficiente como para alimentar 175.000 viviendas.


Foto: El gráfico muestra el crecimiento del sector de energías renovables en Escocia durante la última década. Para 2015, las energías renovables ya representaban el 50% de la generación total del país. Crédito: Scottish Renewables.

Las energías renovables no son nuevas para Escocia (ver el gráfico). A finales de 2015, la nación disponía de la impresionante cifra de 7,8 gigavatios en instalaciones de electricidad renovable. Su nivel de producción alcanzaba el 57,4% del consumo total y el país aspira a que la electricidad renovable represente el 100% de su consumo anual para 2020.

Pero a pesar de una abundancia de fuertes aguas, las energías undimotriz y mareomotriz tan sólo representaban ocho megavatios de la capacidad instalada total del país durante el primer cuatrimestre de 2016, frente a los 5.520 megavatios de energía eólica terrestre. Se podría decir que el proyecto destaca por haber alcanzado la fase de ejecución, algo muy complicado debido a lo caro que resulta construir la infraestructura requerida.

Foto: La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, visita el proyecto MeyGen para ver las primeras turbinas que serán instaladas en Pentland Firth. Crédito: Primera ministra de Escocia (Flickr).

Es improbable que la energía de las corrientes marinas vaya a igualar la energía eólica en un futuro próximo. Al este de Pentland Firth, el Mar del Norte está viviendo su segundo auge energético gracias a la energía eólica marina. Por su parte, el nuevo proyecto Dogger Bank cubrirá unos 932 kilómetros cuadrados del mar con 400 turbinas eólicas que proporcionarán una capacidad de 1,2 gigavatios (una capacidad tres veces superior a la del proyecto MeyGen) y también existen planes para construir más instalaciones.

Puede que la energía mareomotriz no sea la respuesta a los ambiciosos objetivos energéticos de Escocia. Pero mientras el campo de turbinas instaladas en el lecho marino aumenta, el país hará uso por primera vez de un recurso energético que literalmente le rodea.

(Para saber más: The Guardian, Why Hasn’t Tidal Power Taken Off?, El Mar del Norte cambia sus explotaciones petrolíferas por energía eólica marina)

Cambio Climático

  1. Aire acondicionado: la nueva gran amenaza climática

    El aumento de la población y de la temperatura está incrementando su uso de forma descontrolada, lo que agravará el consumo energético y las emisiones. Los actuales sistemas casi no han evolucionado desde su nacimiento y los fondos para innovarlos resultan ínfimos frente al problema que suponen

  2. El cambio climático, culpable de los devastadores incendios de California

    Varios expertos climáticos y la literatura científica relacionada sostienen que la gravedad y frecuencia de los fuegos es consecuencia directa de la alteración humana sobre el clima. Un invierno sin precipitaciones seguido de un verano con intensas olas de calor han sido la receta para este desastre ambiental

  3. No es verde todo lo que reluce: el estímulo que ahora necesita EE. UU.

    Los análisis de la anterior crisis económica muestran que la creación de empleos verdes impulsada por Obama no supuso un respiro económico inmediato. Por eso, algunos economistas consideran que se debe priorizar una rápida recuperación tras la pandemia para abordar después el problema del cambio climático