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Cadenas de bloques y aplicaciones

Así es el reloj para revolucionar la salud que Google mantiene en secreto

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Vi el prototipo de Verily casi de casualidad. Aunque no quisieron detallar casi nada sobre su funcionamiento, podría servir para realizar un gran estudio epidemiológico masivo para la humanidad

  • por Antonio Regalado | traducido por Teresa Woods
  • 04 Octubre, 2016

Verily, una spin-off de Alphabet, se parece un poco a la fábrica de Papá Noel un mes antes de la Navidad. Sus laboratorios están llenos de ideas prometedoras que no están del todo listas para ser lanzadas. Incluyen unas lentillas que detectan el nivel de glucosa, una pulsera que detecta el cáncer y un gran estudio de lo que significa estar sano.

Sin embargo, durante una visita a la sede de Verily en Mountain View, California (EEUU) el pasado mes, me convertí en el primer periodista (que yo sepa) en ver el prototipo del reloj rastreador de salud de la empresa.

El aparato no solo es real, la compañía ha fabricado cientos de ellos, según el director técnico de la empresa y experto en electrónica de bajo consumo de la Universidad de Washington (EEUU), Brian Otis.


Crédito: Frazer Harrison (Getty Images).

Otis, que llevaba puesto el reloj, me dejó inspeccionarlo brevemente durante una entrevista sobre otro asunto. Cuando se lo devolví, me dijo: "No quiero hablar mucho de los detalles técnicos".

Verily es una spin-off de la división experimental "X" del gigante de las búsquedas Google, que se renombró Alphabet hace un año para reflejar sus crecientes ambiciones, que ahora incluyen la venta de dispositivos domésticos además del desarrollo de coches autónomos y una variedad de dispositivos médicos.

El reloj podría ser muy importante para Verily, pues promete combinar "sensores, software y ciencia" para encontrar nuevas formas de medir las enfermedades y ayudar a controlarlas.

En junio de 2015, Bloomberg informó por primera vez de que la spin-off de biociencias de Google había desarrollado "una pulsera rastreadora de salud" para que los investigadores médicos puedan conseguir "datos minuto a minuto sobre el estado de los pacientes". Este aparato mediría el pulso, el ritmo cardíaco, la temperatura de la piel, la luz y el sonido.

El prototipo que yo vi estaba montado sobre una carcasa de reloj analógico de color bronce y de aspecto corriente que no parecía tener botones. Otis lo llamó "Monitor Cardíaco y de Actividad" y dijo que era al menos la segunda generación del dispositivo.

Pero había varias novedades que saltaban a la vista. La primera era la pantalla, un dial circular blanco con una sencilla sencilla lectura digital de la hora. Emplea tinta electrónica, un tipo de pantalla que consume menos energía. "Si la gente va a llevar esto no debe tener que cargarlo todos los días; eso simplemente no funcionará", señala Otis, cuyo reloj incluía una correa rosa de goma. "El gran impulso ahora es el bajo consumo", matiza.

La sencilla pantalla es una señal de que este dispositivo sirve para recopilar datos, no para mostrárselos a los usuarios. De hecho, Verily ha dicho que no es un dispositivo de consumo en absoluto. En lugar de eso, tiene planes de emplearlo en investigaciones médicas como su Estudio Base, un proyecto a gran escala que la empresa dice que medirá y rastreará a miles de individuos para buscar nuevas señales (en su sangre o mediante rastreadores portables) que puedan predecir enfermedades.

En la sede central de Verily se estaban montando relojes en un banco de trabajo. Esta imagen ilustra el esfuerzo de la compañía por fabricar sus nuevos dispositivos de cero, incluido el diseño de los chips que integran. Otis matiza: "Realizamos iteraciones constantemente de estas cosas".

Un anillo exterior del prototipo, según confirmó Verily, mide el electrocardiograma (ECG), o el ritmo eléctrico del corazón. Puesto que tal medición normalmente requiere un contacto eléctrico con dos puntos distintos del cuerpo, tal vez el usuario tendría que tocar el anillo con su otra mano. Verily no lo especificó, ni ha dicho si las mediciones son precisas. De hecho, un portavoz de Verily se negó a proporcionar ninguna especificación detallada del reloj, y solo dijo que aún está en fase de desarrollo.

Aun así, darle la vuelta al reloj ofreció un rápido vistazo a sus otros sensores médicos. Cuatro elementos ópticos parecían incluir dos LED verdes. Proyectar tales luces sobre la piel podría servir para medir el ritmo cardíaco (un método empleado también por el Apple Watch), una técnica denominada fotopletismografía. Se basa en la capacidad de la sangre de absorber luz verde, por lo que su absorción será más alta cuando más fuerte lata el corazón.

La cara interior del reloj también incluía cuatro almohadillas metálicas que se quedan en contacto continuo con la muñeca si la correa está bien ajustada. Pueden tener varios usos, incluido servir de puntos de contacto para cargar el reloj o proporcionar un segundo electrodo para completar la medición de la ECG.

El fundador de AliveCor, que comercializa un monitor de ECG portátil que funciona con iPhone y también ha desarrollado una pulsera de ECG, David Albert, dice que estos elementos también podrían ser electrodos para medir cuánto resiste un tejido a una pequeña corriente eléctrica. También podría ser otra forma de medir el ritmo cardíaco, ya empleado por las pulseras de Jawbone, y que consume menos energía.

Otro posible uso para tal diseño, según Albert, consistiría en medir la respuesta galvánica de la piel, o cuánto suda el usuario, y una medida del estrés. El reloj también contiene un acelerómetro y un giroscopio para medir los movimientos, dos elementos muy comunes en los portables actuales de salud.

Es probable que Verily intente dominar nuevos parámetros, como detectar la presión sanguínea, aunque tal vez no mediante el prototipo que yo vi. La división de Alphabet contrató recientemente a David He, un innovador de portables que intentó desarrollar un reloj de presión sanguínea de la start-up Quanttus, de Massachusetts (EEUU), antes de que ese proyecto se topara con dificultades.

El médico del Hospital General de Massachusetts Dennis Ausiello y el consejero científico en nómina del CEO de Verily, Andrew Conrad, afirman que "un reloj no tiene nada de mágico" salvo el hecho de que la gente tiene muchas probabilidades de llevar uno.

Así que tanto un reloj como un aparato similar podrían ser usados en el Estudio Base, que Ausiello dice que algún día podría incluir 10.000 o 20.000 personas. Verily planea describir el Estudio Base en más detalle este año, pero tiene pinta de que será un gran estudio epidemiológico. Su objetivo sería el de encontrar nuevos patrones y biomarcadores capaces de predecir quién enfermará. Ausiello explica que un objetivo clave consiste en emplear herramientas de medición que sean "mínimamente invasivas y mínimamente intrusivas" para recopilar grandes cantidades de datos de los voluntarios de manera continua.

"El reloj es una de las varias propuestas de hardware con un objetivo común: [averiguar] cómo gestionar mejor la condición humana e interrogar al organismo humano sobre la salud y las enfermedades", explica Ausiello. Pero Verily afirma que aún no ha decidido la alineación final de sensores o instrumentos que empleará el estudio.

Desarrollar un reloj de salud de grado médico no ha sido fácil. Apple descartó varias medidas de salud poco antes del lanzamiento de su Apple Watch en parte porque no eran fiables. Albert cree que uno de los problemas es que para lograr mediciones precisas con un reloj o una pulsera hay que llevarlos "muy ajustados a la muñeca y a mucha gente eso no le gusta. Y si lo dejas encima de la cómoda o en el cajón de una mesa, no funcionan en absoluto". 

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