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Negocios

El transporte de mercancías por fin se sube a la ola de la transformación digital

Esta histórica industria valorada en casi un billón de euros se había quedado rezagada frente a las ventajas de internet, pero un par de empresas están intentando cambiarlo y no paran de crecer

  • por Nanette Byrnes | traducido por Teresa Woods
  • 28 Octubre, 2016

Cuando Alexandre Millet compra billetes para enviar cargamentos desde China hasta Estados Unidos o desde Estados Unidos hasta Europa, lo hace prácticamente igual que como lo hacía su abuelo Jean-François Millet cuando fundó la empresa familiar de transporte de mercancías, Logfret, durante la década de 1970. Aprovechándose de una red global de agentes y de la información que poseía sobre los derechos de importación, impuestos, penalizaciones y obligaciones portuarias en todo el mundo, Millnet negocia precios con empresas de camiones, aerolíneas y propietarios de barcos, consigue buenas ofertas basadas en grandes volumenes de carga y entonces traslada una parte de los ahorros con sus clientes.

Millet intenta proporcionar presupuestos a sus clientes en un plazo de 24 horas, pero en la industria del transporte de mercancías a menudo necesita dos o tres días sólo para elaborar una estimación de los costes de envío. El negocio global de casi un billón de euros del transporte de bienes y materias primas por tren, barco o avión se ha quedado rezagado respecto a la economía moderna tanto en transparencia como en velocidad al obviar en gran parte la transformación digital a la que se han sometido la mayoría de las demás industrias. Ahora un creciente grupo de start-ups bien financiadas intenta cambiar eso.

Un ejemplo es Freightos, un mercado online basado en Israel y lanzado este año que funciona como una especie de Expedia para las mercancías y permite a los transportistas contratar servicios en línea. La idea nació de la frustración de su fundador, Zvi Schreiber, con las empresas que había utilizado para gestionar envíos de hardware fabricado en China hasta Estados Unidos y Europa.

Foto: Un mapa creado por Windward, una empresa especializada en recopilar e interpretar datos marítimos, muestra la ruta de un buque de carga refrigerado de Liberia (amarillo). En enero de 2016, el buque navegó desde la Ciudad del Cabo (Sudáfrica) hacia el Atlántico sur, llegando a la costa de Argentina y su exclusiva zona económica (marcado por la línea azul). Crédito: Windward.

Foto: Tras dos meses de operaciones barco-barco con otras embarcaciones (rojo), el buque se dirigió al norte a Montevideo (Uruguay) y descargó su contenido. Crédito: Windward.

Foto: Volvió a la costa de Argentina y en abril, tras otros dos meses gestionando transferencias con nueve embarcaciones distintas (señaladas con múltiples colores) y siguiendo un patrón que Windward afirma que demuestra un alto riesgo de transferencias ilegales de pescado argentino, el buque puso rumbo al este dirección a Sudáfrica. Crédito: Windward.

Millet realiza pujas de negocio en la plataforma y la ve como una manera de encontrar clientes nuevos entre las empresas pequeñas y medianas en las que se centra su compañía. En Freightos, una empresa puede recibir ofertas de múltiples transportistas de mercancías en cuestión de segundos en lugar de días, y a menudo con precios inferiores a los que ofrecen las alternativas tradicionales.

Más del 90% del comercio mundial es transportado por mar, pero una vez que la mercancía se sube a bordo de un buque, entra en una zona que ofrece pocos datos sobre el rumbo que toman los barcos o las paradas que realizan. No ha sido hasta hace poco cuando los buques más grandes a transmitir regularmente datos de ubicación, pero incluso ahora un buque puede cortar la transmisión y entrar en "modo sigiloso" en cualquier momento.

Otra start-up israelí, Windward, combina estos datos de ubicación con otras informaciones sobre el tamaño, propietario y otros factores de cada barco para mapear los rumbos y comportamientos de las embarcaciones en el mar.

Para captar el significado de los cientos de millones de puntos de datos fragmentados y sin estructurar que llegan de cada barco, los informáticos de Windward han desarrollado sistemas de inteligencia artificial que dependen del procesamiento del lenguaje natural y otras técnicas para identificar patrones de comportamiento curiosos o importantes. El resultado son mapas como los que muestra este artículo, que podrían revelar los barcos que se reunen en alta mar para transferir mercancías, o los que entran y salen repetidamente de las aguas territoriales de un país siguiendo patrones que pueden estar asociados a la pesca ilegal u otros comportamientos.

Hasta ahora, la mayoría de los clientes de Windward son administraciones pesqueras, guardias costeras y marinas y otros grupos gubernamentales, pero considera que estos datos son importantes para los propietarios de buques y las aseguradoras. La empresa quiere convertirse en el "Google de los océanos".

De hecho, la digitalización del transporte de mercancías parece haber arrancado con fuerza. Millet de Logfret afirma que los pedidos de su empresa mediante Freightos han aumentado en un 66% cada mes desde que empezó a participar en la plataforma el pasado verano, ofreciendo una manera de alcanzar nuevos negocios. Pero otros miembros de su empresa se preocupan por que Freightos se haya convertido en un intermediario entre ellos y sus clientes.

Millet cree que la histórica red global y la experiencia con normativas y procesos locales de su empresa le protegen, especialmente entre clientes grandes con complejas necesidades de transporte de mercancías. Sostiene que la empresa ha de encontrar su lugar dentro de un sistema que inevitablemente se desplazará hacia un nivel y una velocidad de servicio que los sistemas en línea como Freightos pueden ayudar a proporcionar. "El futuro del negocio del transporte de mercancías es que alguien utilice una app y contrate lo que quiera desde su móvil y lograr que incluso resulte divertido. Muy móvil, con menos interacciones humanas", afirma Millet.

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