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Energía

La filantropía millonaria para salvar al clima de Trump no puede ser la única solución

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A medida que los movimientos del equipo de transición de Donald Trump hacen peligrar más la financiación para luchar contra el cambio climático, más ojos se fijan en las grandes fortunas privadas

  • por Jamie Condliffe | traducido por Carmen Rus
  • 30 Diciembre, 2016

A juzgar por las declaraciones hechas por el equipo de transición del presidente electo de Estados Unidos Donald Trump, y la lista cada vez más poblada de candidatos a puestos clave en su gobierno, el futuro de la ciencia medioambiental y las energías limpias está en entredicho. Surge entonces la siguiente pregunta: aunque los multimillonarios de EEUU concienciados con la lucha contra el cambio climático pudieran compensar la situación actual, ¿deberían hacerlo?

Trump tiene en mente desmantelar la Agencia de Protección Medioambiental y acabar con el Plan de Energías Limpias de EEUU. También ha insinuado que podría terminar con la financiación para investigar el clima de la NASA. Los científicos han estado recopilando datos ante el miedo de que desaparezcan. Además, si Rick Perry llegara a ser secretario del Departamento de Energía del país, la investigación sobre nuevas soluciones energéticas también dejaría de centrarse en la preocupación en torno al clima.

Todo ello ya tiene a los científicos preguntándose quién les podría ayudar a seguir con su trabajo para estudiar el impacto del ser humano sobre el planeta.

En la reunión de la Unión Geofísica Americana de mediados de este mes San Francisco (EEUU), la presidenta de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, Marcia McNutt, aseguró que hay donantes privados que podrían correr con los gastos de la financiación de la ciencia sobre el clima. Según BuzzFeed, McNutt dijo que ya había hablado con personas que podrían llegar a recaudar miles de millones de dólares (o euros) para contribuir a la causa.

Estas noticias llegan tras el anuncio este mes de la creación del fondo para Iniciativas Energéticas Revolucionarias (BEV, por las siglas en inglés de Breakthrough Energy Ventures),el cual dedicará mil millones de dólares (cerca de 954 millones de euros) en los próximos 20 años a financiar ideas en el ámbito de la energía consideradas demasiado arriesgadas para los fondos de inversión tradicionales. Lo forman unos 20 multimillonarios, entre los cuales se encuentran el CEO de Amazon, Jeff Bezos, el Alibaba, Jack Ma, y el de Virgin, Richard Branson.

El problema, por supuesto, es que al ofrecerse a financiar la investigación sobre clima y energía limpia, los multimillonarios podrían simplemente dar a entender que la financiación privada es suficiente, una idea que a Trump le encantaría explotar. Esa no es la realidad. El Gobierno, en EEUU y otros países, tiene un papel clave en la financiación para investigación básica, y así debe seguir siendo en el futuro.

McNutt parece pensar algo parecido. Aunque es posible que ya piense en posibles fuentes de financiación alternativas, el mensaje que envía a esa fuentes potenciales parece ser el siguiente: "esperad un poco". Según ella, no quiere que nadie le dé a Trump y al Congreso la excusa para que dejen de financiar la ciencia sobre el clima.

Afortunadamente, a la mayoría de los multimillonarios probablemente se les dé bastante bien mostrar esa prudencia. De hecho, si quieren que el gobierno de EEUU siga invirtiendo para proteger el planeta, más les vale mantenerse al margen.

(Para saber más: BuzzFeed, "Se buscan proyectos en energías limpias para darles 1.000 millones de dólares")

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