.

Biomedicina

La 'píldora' masculina se acerca con un gel que impide los embarazos en monos

Vasalgel se inyecta en el conducto deferente del pene e impide que el esperma salga de los testículos. Pero aún debe demostrar que es más reversible que una vasectomía

  • por Michael Reilly | traducido por Teresa Woods
  • 14 Febrero, 2017


Crédito: Vasalgel.

Los anticonceptivos masculinos básicamente se reducen a dos cosas: los preservativos y las vasectomías. Pero un nuevo producto llamado Vasalgel podría ofrecer una alternativa. Tras una exitosa prueba en monos, puede que al producto no le quede mucho para convertirse en un importante avance dentro de un campo médico que hace años que deja mucho que desear.

Desde las pastillas hormonales y las inyecciones hasta los diafragmas, los DIU y los anillos vaginales, las opciones anticonceptivas para las mujeres son amplias. Y hay dos razones para que los hombres dispongan de tan pocas.

El primero es biológico: impedir que un único óvulo llegue a su destino una vez al mes resulta más fácil que bloquear la producción diaria de millones de espermatozoides. Segundo, simplemente, no existe mucho interés en financiar el desarrollo de anticonceptivos para hombres.

Como escribimos allá por noviembre, la Organización Mundial de la Salud patrocinó el ensayo de una inyección hormonal masculina que parecía funcionar. Pero el fármaco tenía graves efectos secundarios y el ensayo fue paralizado. Un producto similar probado en 1.045 hombres en China resultó eficaz y reversible, pero la empresa que lo producía, Zhejiang Xian Ju Pharmaceutical, nunca lo llevó al mercado. También hay un abanico de pastillas en desarrollo en todo el mundo, pero ninguna ha llegado aún a las farmacias.

Vasalgel, de la organización sin ánimo de lucro Fundación Parsemus, es un gel polimérico que se inyecta en el conducto deferente, el que transporta el esperma y que se corta y cauteriza en una vasectomía. El gel impide que el esperma salga de los testículos.

Hasta ahora, Vasalgel ha sido probado en varios animales. En los últimos resultados, publicados en la revista Basic and Clinical Andrology, se inyectó a 16 machos de mono Rhesus (Macaca mulatta) que después volvieron a convivir con hembras. En dos años de monitorización no se produjo ningún embarazo, y los efectos secundarios se limitaron a una inyección mal administrada que acabó en una vasectomía obligada. 

Así que ahora toca demostrar que el procedimiento es reversible. Una técnica similar en ensayos en la India, llamada RISUG, ha demostrado ser reversible, pero el ensayo ha tenido dificultades para reclutar suficientes voluntarios. Los ensayos de Vasalgel, mientras tanto, sugieren que es eficaz a la hora de impedir embarazos, pero las pruebas en grandes animales aún no han demostrado que resulte más fácil de revertir que una vasectomía.

(Para saber más: The Guardian, La falta de fondos frena las opciones más prometedoras para la píldora masculina)

Biomedicina

Nuevas tecnologías y conocimientos biológicos empiezan a ofrecer opciones sin precedentes para mejorar nuestra salud.

  1. Llega la primera terapia génica anticáncer que trata sus características, no su ubicación

    Ni pulmón ni colon. Keytruda, del que podrían beneficiarse 30.000 personas al año sólo en EEUU, arregla un desajuste genético que impide que el sistema inmune luche contra el cáncer de forma correcta, independientemente de dónde se localice. Un cambio en la manera de tratar el cáncer significa que más personas se beneficiarán de las terapias inmunes

  2. ¿Qué tienen en común los nematodos, los incendios y el envejecimiento humano?

    Una investigación demuestra, por primera vez, que la variación del desplazamiento de estos gusanos a lo largo de su vida muestra un patrón fractal. Entender el por qué podría representar una pista crucial para la ciencia del envejecimiento

  3. El tamaño y el calor, los desafíos de ARM para colocar chips dentro del cerebro

    El consumo energético y el tamaño son los principales desafíos a los que se enfrenta la empresa para llegar a desarrollar chips capaces de interpretar las señales cerebrales y revertir la parálisis, algo para lo que ya ha cerrado acuerdos de investigación con universidades