.

Biotecnología

Los genomas personales se vuelven muy personales

1

Un científico cree que está a punto de descubrir la causa de la enfermedad de su hija.

  • por Emily Singer | traducido por Francisco Reyes (Opinno)
  • 18 Septiembre, 2009

Después
de una ardua búsqueda durante cinco años, Hugo Rienhoff puede que esté cerca
del final de su periplo. Este bio-emprendedor, con formación en genética
clínica, está intentando buscar la causa de una serie de síntomas poco
frecuentes en su hija Beatrice, incluyendo debilidad muscular, dedos torcidos y
miembros más largos de lo normal. Hace un año, Illumina, una compañía genómica
con sede en California, secuenció parte del genoma de Beatrice, junto al de
Rienhoff y el de su mujer. El padre se ha pasado los últimos 12 meses
analizando los datos a la búsqueda de mutaciones que sean exclusivas de su hija
Beatrice.

Sus
síntomas recuerdan a una serie de enfermedades genéticas raras entre las que se
incluyen el síndrome de Marfan, una enfermedad que genera tejido conectivo
defectuoso y graves problemas cardiacos. Hasta ahora, Beatrice no tiene ninguna
de las mutaciones que se sabe provocan estas enfermedades, y su corazón parece
estar sano. Sin embargo esto no ha servido para aliviar la preocupación de su
padre. "Lo que más me preocupa es que tenga riesgo de padecer una enfermedad
vascular," afirma.

Rienhoff
ha enfocado su búsqueda en los genes involucrados en la via molecular de la transformación
del factor de crecimiento beta (TGF-β), una molécula común entre las distintas
enfermedades con síntomas parecidos al de Beatrice. La proteína está
involucrada en distintos aspectos del desarrollo, incluyendo el músculo liso.
(Antes de que Illumina secuenciase el genoma, Rienhoff había estado llevando a
cabo su propio análisis genómico. Compró el equipamiento necesario para la
amplificación del ADN y empezó a aislar los genes involucrados en la vía
molecular del TGF-beta a partir de la sangre de su hija, enviándolos a otros
centros para que fueran secuenciados.)

Con la
ayuda de Vincent Butty, un científico de MIT, Rienhoff ha compilado una serie
de variaciones genéticas en el genoma de Beatrice, filtrando y descartando
aquellas encontradas también en su genoma y el de su mujer. Trabaja con la
hipótesis de que la información genética culpable de la enfermedad surgió en el
ADN de Beatrice y, por tanto, está ausente en los padres. Rienhoff y Butty
presentaron los últimos descubrimientos de su búsqueda en la conferencia
Personal Genomes celebrada en Cold Spring Harbor esta semana--hasta ahora, han
identificado aproximadamente 80 genes menos activos en Beatrice que en sus
padres.

Uno de
los mayores retos, afirma Rienhoff, reside en el tipo de software disponible
para analizar los datos. "Para formular las cuestiones que quiero formular, se
necesitaría un ejército," afirma. "Estoy intentando acortar la distancia entre
ser un genomista y un genetista clínico. No creo que nadie se dé cuenta de lo
difícil que resulta. Estoy dispuesto a seguir adelante porque todo esto tiene
mucha importancia para mi."

Afortunadamente,
Rienhoff cuenta con nueva ayuda dentro de su búsqueda personal. Envió la
información de la secuencia a George Church la semana pasada, un genetista de
Harvard que dirige el Proyecto de Genómica Personal. Y Reinhart afirma que
acaba de ser contactado por varias compañías de secuenciación que se han
ofrecido a hacer los genomas completos de la familia.

"Creo
que aquí hay un mensaje--el estudio de las enfermedades raras nos da información
sobre las enfermedades comunes," afirma Rienhoff. "Si nos fijamos en el número
de enfermedades relacionadas con el TGF-beta y el síndrome de Marfan, puede que
podamos encontrar explicación a un buen porcentaje de los aneurismas aórticos.
El mismo medicamento que sirve para tratar el Marfan puede que sirva para
tratar las demás enfermedades.

Según
un blog en Nature.com, Illumina tiene previsto expandir el proyecto de
secuenciación.

Puesto
que Illumina lleva a cabo la secuenciación a partir de transcripciones de ARNm,
Vincent Butty desde el Instituto de Tecnología de Massachusetts--que ha estado
analizando los datos--ha sido capaz de ver las relaciones directas entre la
secuencia de los genes y sus niveles de expresión. Por ejemplo, ha encontrado
una variante del CPNE-1 con un solo cambio de par de base. Tanto Rienhoff como
su mujer tienen una copia normal del gen y una copia de la variante, aunque
Beatrice heredó ambas copias de la variante, y su expresión del gen está
reducida drásticamente en comparación con sus padres. Sin embargo, no está
claro aún si la variante es responsable de su enfermedad, y hay muchos datos
importantes que aún hay que analizar.

Sin
embargo, Illumina tiene previsto llevar a cabo este estilo de perfil
transcriptivo en hasta nueve trios familiares más, cinco de los cuales tienen
hijos que han sido diagnosticados con el síndrome de Loyes Dietz, y los otros
cuatro con una serie de presentaciones clínicas entre las que se incluyen el
autismo, retrasos en el desarrollo y fallos cardiacos congénitos.

Biotecnología

Nuevas tecnologías y conocimientos biológicos empiezan a ofrecer opciones sin precedentes para mejorar nuestra salud.

  1. "El 98 % de las personas con COVID-19 se cura por sí sola"

    Tras décadas luchando contra el VIH, el virólogo Larry Corey se ha convertido en el máximo responsable de la investigación farmacológica contra el coronavirus de EE. UU. Se muestra optimista sobre el descubrimiento de una vacuna y la capacidad del mundo de producir dosis suficientes

  2. Aplauso internacional a la decisión de AstraZeneca de parar su ensayo

    La farmacéutica ha paralizado la fase 3 de su vacuna contra el coronavirus después de que uno de los participantes sufriera una reacción adversa severa. Tras la noticia, los responsables de las demás vacunas en fases avanzadas se comprometieron a priorizar la seguridad de sus investigaciones

  3. Soledad, aislamiento y cerebro: la nueva rama de la neurociencia

    La neurocientífica Kay Tye está decidida a descubrir qué pasa en nuestra mente cuando nos sentimos solos y cómo ese sentimiento afecta a nuestra salud física y mental. De momento, ya ha identificado qué zona del cerebro se activa ante la falta de contacto social indeseado