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Biotecnología

La Oficina de Patentes de EEUU declara oficial la "interferencia" en la guerra por CRISPR

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La entidad considera que las patentes de Zhang, presentadas después, interfieren con la primera solicitud de Doudna

  • por Jacob S. Sherkow | traducido por Teresa Woods
  • 14 Enero, 2016

La potente tecnología de edición genética CRISPR está empezando a ser considerada como el "santo grial" de la biología molecular (ver CRISPR es el descubrimiento más importante de los últimos cinco años). Y, como ya hemos informado, está siendo sometida a una disputa legal entre la célebre Jennifer Doudna de la Universidad de California - Berkeley (EEUU) y el niño prodigio Feng Zhang del Instituto Broad y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) (ver La guerra de patentes por CRISPR llega al nivel bombilla).

La cuestión central es: ¿quién la inventó primero?

El martes, esta disputa se convirtió en algo oficial a ojos de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO, por sus siglas en inglés) cuando una jueza administrativa de patentes declaró oficialmente una "interferencia" entre la solicitud de patente pendiente de Doudna y una docena de patentes ya emitidas de Zhang. El procedimiento de interferencia establece un duelo legal que podría despojar a Zhang de sus patentes y obligar a los dos científicos a declarar bajo juramento.

Incluso entre los abogados de patentes, generalmente amigos de lo arcaico e hipertécnico, los procedimientos de interferencia son famosos por su complejidad. La USPTO ahora concede patentes en función del orden cronológico de presentación de solicitudes.

Pero antes de 2013, esto no era así. Históricamente, la Ley de Patentes de Estados Unidos reconocía que los derechos de patente deberían concederse a quien pudiera demostrar que fue "el primero en inventar" una idea. Puesto que existe un desfase temporal entre la presentación de una solicitud de patente y su emisión - de aproximadamente tres años - esto dio lugar a la posibilidad de que se pudiera conceder una patente a un segundo inventor antes de que la oficina de patentes hubiera tenido tiempo de procesar la solicitud del primer inventor. Bajo esas circunstancias, la patente del segundo inventor "interfiere" con la capacidad del primero de obtener una patente que le corresponde legítimamente.

Esto es precisamente lo que ha ocurrido entre Doudna y Zhang, cuyas patentes corresponden a la ley antigua. Doudna, junto a sus compañeros europeos, presentó una solicitud de patente provisional para su primera versión de la tecnología de edición CRISPR el 25 de mayo de 2012; Zhang hizo lo mismo el 12 de diciembre de 2012. Pero los abogados de Zhang pidieron a la oficina de patentes que acelerara su solicitud, citando un procedimiento - curiosamente nombrado Petición para Hacer Especial (en inglés: Petition to Make Special) - que concede a los inventores un rápido voto de 'sí' o 'no' para solicitudes de patente simplificadas. Como resultado, Zhang obtuvo su primera patente el 15 de abril de 2014, mientras que la solicitud de Doudna permaneció en el limbo. Poco después, a Zhang se le concedió más de una docena de patentes para varias formas de la tecnología.

Quizás por miedo a estar perdiendo la gran batalla de biotecnología del siglo, los abogados de Doudna modificaron su solicitud para que entrara directamente en conflicto con las patentes de Zhang. Concretamente, los abogados de Doudna alegaron que su solicitud de patente cubría la edición genética en células de mamífero - incluidos los humanos - aunque su solicitud original no detallaba ese aspecto de la tecnología. Ayer, para el deleite de los espectadores de los expedientes de patentes de todo el mundo, una jueza administrativa de patentes con un doctorado en biología molecular, la Jueza Deborah Katz, declaró oficialmente la interferencia.

A pesar de estos aparentemente aburridos detalles técnicos, la disputa de patentes de CRISPR está plagada de intrigas. Durante el análisis de la solicitud de Doudna, varios terceros sin identificar presentaron peticiones a la oficina de patentes para bloquearla, alegando que ella no fue la primera en inventar la técnica CRISPR, mientras que el Instituto Broad liberó su propia volea de papeleo legal, cuadernillos de laboratorio y hasta copias de correos electrónicos privados entre científicos. Si la solicitud original de Doudna no captó la atención de los supervisores de la oficina de patentes cuando fue presentada, desde luego lo ha conseguido ahora.

¿Qué va a pasar? Un panel de tres jueces de patentes decidirá a quién se le concederán los derechos para la edición CRISPR en células animales. Es probable que su decisión se centre en unos pocos temas centrales. Uno es si la solicitud original de patente de Doudna realmente cubría el trabajo con células humanas. Otro es la fecha más temprana en la que cualquiera de los dos científicos pueda demostrar que realizaron su trabajo pionero.

La proclamación del martes de un procedimiento de interferencia ya proporciona algunas pistas. Primero, se refiere a Doudna como la "parte principal" y a Zhang como la "parte secundaria" - una determinación inicial de que la jueza administrativa de patentes se muestra de acuerdo en que Doudna fue la primera inventora. Esto significa que la carga de la prueba le corresponde a Zhang, de forma parecida a como, en un juicio penal, el gobierno - no el imputado - debe demostrar su caso más allá de la duda razonable. Segundo, la proclamación coloca en tela de juicio todas las reivindicaciones de patente; ninguna se excluirá. Esto sugiere que el procedimiento de interferencia - si es que mantiene su alcance actual - será una situación de todo o nada: o Zhang mantiene todas sus patentes o las pierde. Esto puede significar que hay pocas probabilidades de que la decisión de la USPTO pueda contentar a ambas partes. Pero, como nos ha demostrado la disputa hasta ahora, siempre queda un hueco para las sorpresas.

Jacob S. Sherkow es profesor del Centro de Innovación para el Derecho y la Tecnología de la Universidad de Derecho de Nueva York (EEUU).

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