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Computación

Los teléfonos móviles se pasan al 3D

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Unas microlentes incrustadas en finas películas podrían llevar las películas y juegos 3D a los dispositivos móviles.

  • por Duncan Graham-rowe | traducido por Francisco Reyes (Opinno)
  • 20 Octubre, 2009

Una nueva tecnología de película fina desarrollada por 3M podría permitir a los dispositivos móviles tales como los teléfonos mostrar imágenes 3-D sin tener que utilizar gafas especiales.

Conocida como Vikuiti 3-D, la tecnología funciona mediante la guía de imágenes ligeramente distintas al ojo izquierdo y derecho del observador. Partiendo de la base de que el dispositivo se mantenga relativamente quieto, el observador experimenta un efecto “auto-estereoscópico”—una sensación de profundidad en la imagen, afirma Erik Jostes, director de negocio de la División de Sistemas Ópticos de 3M en St. Paul, Minessota.

Este truco óptico lleva utilizándose desde hace algún tiempo y esencialmente es el mismo que se usa en las pantallas de televisión WOWvx 3-D de Philips. Sin embargo, no resulta fácil hacer que funcione en los dispositivos móviles.

Vikuiti 3-D funciona mediante el uso de unas estructuras reflectantes con forma de prisma que se incrustan en la parte de atrás de una película de polímero, así como un patrón de diminutas microlentes en la parte frontal. Juntos, estos componentes conducen luces a través de una pantalla de cristal líquido en la parte frontal de la película. La luz pasa a través de la película a partir de dos diodos emisores de luz, uno posicionado a la izquierda y otro a la derecha. La luz de cada LED rebota una guía de onda y alcanza a la película en un ángulo distinto, provocando que los componentes ópticos incrustados en la película conduzcan la luz en dos direcciones distintas.

Debido a que cada haz de luz pasa a través de una pantalla de cristal líquido mostrando una imagen ligeramente distinta, siempre y cuando el dispositivo se mantenga a la distancia correcta, cada ojo recibe una perspectiva ligeramente distinta. Para lograr engañar al cerebro del observador y que crea que está viendo las dos imágenes al mismo tiempo, tanto los LEDs como los paneles de LCD tienen que conectarse de forma extremadamente rápida—alrededor de 120 veces por segundo, afirma Jostes.

Los dispositivos móviles suelen tener pantallas más pequeñas y píxeles más pequeños, afirma David Pepy, director general de Alioscopy, una compañía con sede en París, Francia, que también desarrolla pantallas auto-estereoscópicas. Esto significa que las estructuras con forma de lente de la película tienen que ser particularmente pequeñas, señala.

No sólo el proceso de ingeniería de las lentes tiene que ser de alta precisión, afirma Jostes, sino que cada lente tiene que alinearse de forma muy precisa con el prisma correspondiente en la parte de atrás de la película. Para conseguirlo, 3M utiliza un proceso llamado microreplicación, una técnica de impresión diseñada por la compañía y capaz de producir estructuras con un grosor de decenas de micrómetros en una película de sólo 75 micrómetros de grosor, afirma Jostes.

Las industrias del cine y los videojuegos ya están trabajando en contenidos 3-D para cines y televisión, y Jostes cree que el próximo paso lógico debe darse dentro del mercado móvil. Los primeros productos con película Vikuiti 3-D ya han empezado a lanzarse en los mercados asiáticos, afirma.

Sin embargo, las pantallas auto-estereoscópicas poseen graves complicaciones, afirma Armin Schwerdtner, director científico de SeeReal Technologies en Dresden, Alemania, fabricante de un tipo de pantalla 3-D que podría convertirse en la competencia. El así llamado efecto de paralaje, por ejemplo, se da cuando la cabeza del observador se mueve y la perspectiva 3-D acaba destruyéndose, lo cual puede incluso provocar nauseas. Por este motivo, afirma Schwerdtner, la mayoría de las compañías de pantallas siguen enfocando sus esfuerzos en técnicas 3-D que requieren el uso de gafas. “Hemos dejando a un lado el método auto-estereoscópico porque consideramos que había factores humanos que provocaban problemas,” afirma.

Jostes argumenta que la mayoría de la gente ya está acostumbrada a sostener sus teléfonos móviles de forma relativamente estable. Es más, afirma que el método Vikuiti 3-D permite una mayor resolución y brillo. “Lo mejor es que puedes pasar de 3-D a 2-D,” afirma. Al mostrar imágenes idénticas en el panel LCD se lograría dar a ambos ojos la misma perspectiva 2-D.

Pepy, desde Alioscopy, duda que las pantallas móviles en 3-D jamás dejen de ser simplemente un truco curioso. “Si quieres entrar en el mercado móvil tienen que ofrecer un sistema completo, necesitas poder tomar fotos y videos en 3-D y tener la posibilidad de enviarlos,” afirma. “Además en los dispositivos móviles el efecto de profundidad es muy pequeño.”

Steven Smith, investigador de pantallas de 3-D en la Universidad De Montfort en Leicester, Reino Unido, no está de acuerdo. Aunque la percepción de profundidad que proporciona un dispositivo móvil puede que no sea estupenda, “no necesitas muchas indicaciones de profundidad para hacer que sea interesante,” afirma. “Creo que puede que sea un buen momento para que 3M lleve a cabo todo esto.”

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