.

Computación

Google persigue a los usuarios por el mundo físico gracias a su tarjeta de crédito

La nueva capacidad del gigante de las búsquedas puede vincular las compras realizadas físicamente con la actividad digital del usuario para intentar vender más paquetes de publicidad a los anunciantes. ¿Qué pasará con la privacidad cuando aparezcan los hackers?

  • por Michael Reilly | traducido por Teresa Woods
  • 31 Mayo, 2017

La nueva capacidad de Google de vincular las compras con tarjeta de crédito en el mundo físico de una persona con su vida en internet es una impresionante demostración del capitalismo de vigilancia en acción.

Esta capacidad, que Google presentó la semana pasada, permite que la empresas establezca la conexión entre los anuncios que muestra a sus usuarios y lo que acaban comprando. Este vínculo es crucial para el negocio de Google que, por toda la capacidad de invención de la empresa, sigue basándose en atraer usuarios a sus servicios predominantemente gratuitos, recopilar sus datos y aprovecharse de ellos para vender anuncios. Si Google puede demostrar que alguien a quien le ha mostrado un anuncio de una tienda en Google Maps, por ejemplo, acudió a dicho establecimiento y realizó una compra grande, el propietario de la tienda tendrá muchas más probabilidades de contratar más anuncios.

Por supuesto, Google es capaz de rastrear nuestra ubicación desde hace mucho tiempo gracias a Google Maps. Desde 2014, la empresa ha estado empleando esos datos para proporcionar datos a los anunciantes sobre la frecuencia con la que la gente visita sus tiendas. Pero las visitas a tiendas no representan compras, así que, como dijo Google en una actualización de blog sobre sus nuevos servicios dirigidos a profesionales de marketing, ha unido fuerzas con "terceros" que proporcionan acceso al 70% de todas las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito. Así que si usted compra cosas con tarjeta, hay una probabilidad de uno contra tres de que Google no tenga constancia de ello.

Google ha hecho algún comentario sobre su intención de preservar la privacidad de los usuarios. Un artículo de The Washington Post sobre el nuevo servicio señala: Los ejecutivos de Google están empleando complejas fórmulas matemáticas pendientes de patente para proteger la privacidad de los consumidores cuando emparejan a un usuario de Google con un cliente que realiza una compra en una tienda física.

Las fórmulas matemáticas convierten los nombres de las personas y otras informaciones de compra, incluidos el registro de fecha y hora, la ubicación y la cantidad gastada, en series de números anónimos. Estas fórmulas impiden que Google conozca la identidad de los compradores del mundo real, y que los minoristas conozcan la identidad de los usuarios de Google, según afirmaron los ejecutivos de la empresa, que se refirieron al proceso como encriptación "doblemente ciega".

Las empresas solo saben que se han logrado hacer un determinado número de emparejamientos. Además, Google no sabe qué productos compró la gente.

Más allá de eso, tendremos que confiar en que el sistema funcione. Dado el reducido número de puntos de datos que se requieren para identificar a un individuo a partir de datos de tarjeta de crédito, resulta difícil creer que vincular el comportamiento de la gente en servicios tan diversos como Gmail, YouTube, Google Maps y otros con hábitos de compra fuera de línea no comprometa la privacidad del usuario, especialmente en caso de caer en manos de hackers.

Pero no nos centremos únicamente en Google. Para empezar, nosotros, sus usuarios, entregamos nuestros datos personales a Google voluntariamente, forma parte del acuerdo de servicio (si hemos dado nuestro consentimiento a las empresas de tarjeta de crédito para que entreguen nuestros datos de compra a terceros de esta manera es otra cuestión). Y además, Google no es la única: Facebook emplea en esencia la misma práctica de casar informaciones en línea con nuestras vidas fuera de línea. Así que ya sabe, lo hace todo el mundo.

 (Para saber más: Washington Post, Así aprende Facebook sobre tu vida fuera de internet: brókers de datos,  Data Sets Not So Anonymous)

Computación

Las máquinas cada vez más potentes están acelerando los avances científicos, los negocios y la vida.

  1. Primero llegaron los robots industriales, ahora vienen los de las tareas del hogar

    Una firma China acaba de adquirir la empresa alemana Kuka, famosa por sus autómatas para la industria. Gracias a esta experiencia, la empresa planea masificar los robots domésticos que hagan cosas como sacar el lavavajillas y ayudar a los ancianos

  2. La inteligencia artificial revela cómo evoluciona la moda en el mundo

    Gracias a millones de fotos geolocalizadas de Instagram, un programa ha llegado a conclusiones como que en el norte se usan más chaquetas y que los colores más populares del verano son el azul y el blanco. Tal vez dentro de poco descubra algo que no sepamos

  3. Europa desbanca a EEUU en el podio de los superordenadores más potentes

    Gracias a varias GPU de Nvidia, el Piz Dain del Centro Nacional de Supercomputación de Suiza ha alcanzado el tercer puesto en la última clasificación mundial, arrebatándoselo a EEUU, que figuraba entre los tres primeros de la lista desde 1996. China sigue dominando la carrera