.

Un modelo del reloj inteligente o 'smartwatch' creado por Sunu

Móvil

Este reloj inteligente se convierte en los ojos de las personas ciegas

1

El dispositivo Sunu Band actúa como un sonar y vibra con más o menos intensidad según la cercanía de los obstáculos

  • por Rachel Metz | traducido por Patricia R. Guevara
  • 08 Agosto, 2017

Fernando Albertorio es legalmente ciego, lo que le dificulta abrirse paso a través de aceras abarrotadas sin chocarse con nada. Sin embargo, Albertorio tiene una especie de superpoder que lo ayuda: puede percibir todo tipo de objetos (personas, puertas, cubos de basura, postes de luz, etc.) mucho antes de tocarlos.

Albertorio, cofundador de una empresa llamada Sunu, no tiene realmente un sexto sentido que lo alerte de obstáculos en su camino; lo que tiene es un dispositivo en su muñeca. El artefacto, desarrollado por él y otros dos cofundadores, utiliza un sensor de sonar y vibraciones sutiles para avisarle y convertirse en sus ojos.

La banda, que lleva puesta todos los días, emite una onda de ultrasonido de alta frecuencia que rebota en los objetos que encuentra a su paso. El dispositivo analiza la fuerza de esa señal y, en función de lo cerca o lejos que esté el objeto, produce una vibración más fuerte o más débil. 

"Ahora me siento mucho más tranquilo cuando me muevo en este tipo de espacios en los que normalmente, en lugar de caminar más rápido, estaría como, 'uh, ¿a dónde voy?'", explica Albertorio mientras atraviesa las concurridas calles del centro de Mountain View, en California (EEUU), a la hora de la comida.

Albertorio y sus cofundadores, que participan actualmente en la aceleradora de empresas Y Combinator, esperan que su pulsera pueda ser útil para otras personas ciegas y con discapacidad visual. Según la Federación Nacional de Ciegos de Estados Unidos, hay diez millones de personas en esa situación en Estados Unidos. Para llegar a este mercado, la nueva empresa comenzará a comercializar su dispositivo a finales de este mes a un precio aproximado de 299 dólares (unos 253 euros).

Sunu no es el primer dispositivo que aprovecha el sonar para ayudar a desplazarse a personas con problemas de visión. Hay personas que utilizan su propia voz para ecolocalizarse como lo haría un murciélago, es decir, reconocen su entorno a través de emitir sonidos e interpretar su eco. También existen productos en el mercado que actúan de forma similar. En este caso, el enfoque de la start up es interesante porque es útil tanto para las personas que necesitan ayuda continua para poder caminar como para aquellas que pueden ver muy bien pero quizá necesitan un apoyo extra en ciertas situaciones (por ejemplo, los ciclistas).

Prueba en la calle

Albertorio y yo fuimos a dar un paseo para que me mostrara cómo utiliza la banda de Sunu. Él llevaba el dispositivo colocado de manera que, cuando su brazo estaba pegado a su costado, el sensor apuntaba hacia delante de él. Con el aparato, no tenía ningún problema en evitar todo tipo de obstáculos a medida que nos abríamos paso por aceras repletas, desde grandes máquinas de hormigón hasta ramas colgantes. Me mostró incluso cómo podía utilizar la pulsera para detectar la dirección en la que sea abrían las puertas al detectar las interrupciones en las vibraciones que se corresponden con los dos lados de la estructura. En una ocasión, me adelanté para presionar el botón del semáforo en un cruce, pero Albertorio me detuvo y lo hizo él mismo: había sentido el poste con el botón cuando nos acercamos.

Albertorio ha practicado incluso senderismo con la banda, la cual le ayudaba a ser consciente de los bordes del sendero. Por si fuera poco, también ha corrido una carrera de cinco kilómetros con ella. "Fue increíble", dice. "Tuve esa sensación de independencia que se siente cuando estás corriendo".

Probé la banda Sunu y me sorprendió lo sensible y receptiva que es frente a la presencia de peatones. El dispositivo reacciona con mayor intensidad cuando caminaban hacia mí y menos a medida que se alejaban.

El dispositivo funciona con una aplicación de iPhone vinculada a través de Bluetooth, lo que le permite ajustar la intensidad de las indicaciones y controlar la duración de la batería (alrededor de cuatro horas en total, aunque si los usuarios encienden y apagan el dispositivo puede llegar hasta uno o dos días). Con el tiempo, dice Albertorio, los planes de Sunu son poder adaptarse a aspectos como la velocidad a la que camine la persona, e integrar la aplicación con servicios como Google Maps a fin de guiar a destinos concretos. Sin embargo, explica Albertorio, la aplicación no es necesaria para que la banda funcione: no todo el mundo que quiera utilizarlo tiene por qué tener un teléfono inteligente.

Móvil

Qué significa estar constantemente contectados unos a otros y disponer de inmensas cantidades de información al instante.

  1. El hombre que intenta protegernos de la manipulación y la falta de ética de las redes sociales

    Tristan Harris está convencido de que Facebook, Google, Twitter y el resto de plataformas sociales están diseñadas para persuadir al usuario hacia sus propios objetivos en lugar de intentar que el mundo sea un lugar mejor y las personas se acerquen a sus objetivos vitales

  2. La poca seguridad de la realidad aumentada podría intoxicar nuestra visión del mundo

    Las posibilidades de esta tecnología se mezclan con el peligro de que el software malicioso nos engañe para ver cosas que realmente no están ahí y que incluso podrían amenazar la vida de las personas. Debemos empezar a trabajar en los retos de seguridad antes de que sea tarde 

  3. De cerca y de lejos: el nuevo enfoque para sustituir las contraseñas por la cara

    Las tecnologías de reconocimiento facial actuales son poco fiables, y las que lo son requieren mucha potencia computacional. Pero una 'start-up' quiere solucionarlo con un nuevo enfoque basado en analizar el rostro de una persona a distintas distancias