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Daniel Savage

Biomedicina

Una 'start-up' afirma tener una técnica de edición genética aún mejor que CRISPR

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Las afirmaciones de Homology Medicines de ser capaz de editar ADN con virus han conseguido que recaude casi 110 millones de euros. Algunos científicos creen que su técnica es imposible, otros la consideran "impresionante"

  • por Antonio Regalado | traducido por Patricia R. Guevara
  • 07 Septiembre, 2017

El sistema de edición genética CRISPR es el tema más candente en biología, gracias a su facilidad para modificar las letras del ADN y a su potencial para curar enfermedades genéticas. ¿Podría existir alguna tecnología aún más sencilla? Tal vez una capaz de editar genes sin tener que utilizar CRISPR para nada.

La start-up Homology Medicines asegura que sabe como hacerlo. La compañía de Massachusetts (EEUU) ha recaudado unos 107 millones de euros para tratar enfermedades genéticas mediante virus que, según afirma, son capaces de reparar eficazmente los genes humanos por su propia cuenta.

Si su afirmación es cierta, Homology puede haber dado con la forma más segura y sencilla para modificar los genes en el cuerpo humano hasta la fecha. Una técnica que no requiere cortar las hebras de ADN de una persona, como lo hace CRISPR.

Disponer de una tecnología mejor que CRISPR tendría un gran impacto, pero los resultados científicos de Homology aún no están aceptados totalmente. De hecho, en declaraciones a MIT Technology Review, varios científicos afirman que creen que, probablemente, sus afirmaciones son incorrectas.

"Lo sorprendente es que esta empresa recaudara tanto dinero para algo que la comunidad científica considera falso", alerta el investigador de la Universidad de Washington en Seattle (EEUU) David Russell. El experto apostilla: "Creo que sólo se trata de la histeria que hay con la edición genética".

Ahora mismo, encontrar mejores maneras de alterar los genes de una persona para eliminar una enfermedad puede ser la investigación médica más importante, además de una de las más lucrativas. A finales de agosto, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó lo que denominó la "primera terapia génica" del país, un tratamiento de la compañía Novartis que utiliza células inmunitarias modificadas genéticamente para tratar la leucemia. Los medicamentos como éste podrían generar miles de millones en ventas con el tiempo.

Gran demanda

Los métodos tradicionales de terapia génica sólo pueden añadir genes, a menudo al azar, mediante virus que los introducen en las células. La edición genética, por el contrario, se refiere a tecnologías nuevas y potentes que también eliminan o revisan las letras del ADN. A veces es llamada "terapia génica 2.0".

CRISPR es el sistema de edición de genes más versátil que se conoce de momento. Para editar un genoma, utiliza una nucleasa, una enzima proteica que rompe la doble hélice del ADN. Ese daño provoca reparaciones de emergencia dentro de la célula, un fenómeno que los científicos aprovechan para cambiar las letras en el código de ADN.

La afirmación más llamativa de Homology es que asegura tener una manera de hacer que esta edición ocurra sin agregar una nucleasa y, por lo tanto, sin romper la hebra de ADN. Imagínese una cirugía sin bisturí o a un sastre sin tijeras.

Parece imposible pero, de hecho, el primero en demostrar el fenómeno fue el propio Russell en 1998. Si una cadena de ADN introducida por un virus coincide en gran medida con la de un gen concreto (esta semejanza se denomina "homología"), a veces puede intercambiarse por ella cuando una célula se divide. Por lo tanto, una mutación de ADN se puede reemplazar por una secuencia correcta, o editada.

El problema es que estas reparaciones provocadas por virus son muy poco frecuentes, y el proceso es fortuito y aún incomprendido. En algunos tipos de células, sólo una de cada 1.000 células se edita, una cantidad insuficiente para pensar en tratar la mayoría de las enfermedades con este método. Por eso, la edición de virus nunca ha sido ampliamente adoptada por los desarrolladores de fármacos.

Pero Homology afirma que ha encontrado una manera de hacerlo mucho mejor. En mayo de este año, en la reunión anual de expertos en terapia génica y celular, investigadores del laboratorio de la científica fundadora de la compañía, Saswati Chatterjee, del Centro Médico Nacional de la Ciudad de la Esperanza (California), proclamaron haber encontrado virus capaces de editar hasta el 50% de las células en un tubo de ensayo con un gen que las hace brillar.

"El santo grial siempre fue conseguir editar genes con un vector viral sencillo y sin nucleasa. No hay corte del ADN, la toxicidad es mínima, y ​​no hay problemas con la entrega. Si se llega al 50%, sería la mejor técnica de edición de genes creada jamás", afirma Russell. Pero también está seguro de que ese resultado es demasiado bueno para ser verdad. Otros científicos se mostraron también escépticos. El especialista en edición genética de la Universidad de Stanford (EEUU) Matthew Porteus, que asistió a la charla y trabaja en CRISPR, coincide: "Muchos de nosotros no estábamos convencidos de que los resultados presentados estuvieran respaldados por los datos que presentaban".

Nuevos virus

La compañía dio el pistoletazo de salida después de que Chatterjee comenzara a extraer muestras de médula ósea para detectar rastros de virus, llamados AAV (virus adeno-asociados en español), que se usan en la terapia génica convencional.

Este nuevo tipo de virus es valioso por sí mismo porque cada uno puede ayudar a los científicos a contagiar órganos específicos, como el cerebro y el hígado. La creciente variedad de nuevos virus es una de las razones por las que la terapia génica es cada vez más eficaz, permitiendo que los genes se añadan a ciertas células, pero no a otras. Chatterjee encontró 17 nuevos tipos de virus y expidió patentes de ellos.

El director asociado del Instituto Altius de Ciencias Biomédicas en Seattle (EEUU), Fyodor Urnov, se lamenta: "Es uno de esos experimentos en los que te fustigas y dices: '¿Por qué no pensé yo en eso?'"

Pero Chatterjee añadió otra afirmación que dejó a los inversores boquiabiertos. Dijo que sus virus eran también editores de genes de primera división. "Eso prendió el comienzo de la compañía", cuenta el CEO de Homology y ejecutivo de biotecnología, Arthur Tzianabos.

Si la edición eficiente puede ser llevada a cabo con sólo un virus, ésta combinaría el poder de CRISPR con la simplicidad de los métodos de terapia génica. "Esto implicaría que sólo se necesitarían inyecciones para hacer la corrección genética en el cuerpo, y esto sería un gran salto", dice Tzianabos, y añade: "Creemos que es más fácil de desarrollar, menos complicado y más preciso".

Los inversores que perdieron el tren de CRISPR estaban especialmente interesados ​​en pasar a la acción. Algunos de los nombres detrás de la inversión de Homology Medicines son 5AM Ventures y ARCH Venture Partners, ambos grupos de capital de riesgo bien conocidos. Los esfuerzos realizados por MIT Technology Review para hablar con los socios de ambos fondos no tuvieron éxito.

El especialista de la Universidad de Harvard (EEUU) en reparación del ADN Stephen Elledge fue contratado por Homology como asesor científico y está de acuerdo en que aún hay preguntas abiertas. "No está claro qué es lo que han encontrado que lo hace mejor; podrían estar recibiendo más ADN, o podría ser algo relacionado con el virus. Eso no está resuelto totalmente", explica. Pero asegura que los datos que ha visto hasta la fecha le parecen "impresionantes".

Tzianabos explica que Homology todavía está llevando a cabo la investigación en el laboratorio para confirmar y ampliar sus resultados. El CEO admite: "Siempre hay escepticismo cuando aparece algo nuevo, y lo nuestro es muy novedoso. Reconozco que es una tecnología bastante precoz y que sale de un laboratorio académico. Nuestro trabajo consiste en industrializar el proceso".

Por su parte, Chatterjee adelanta que los datos detallados de su laboratorio, que ha presentado para que sean publicados, deberían calmar los ánimos de los que dudan de sus afirmaciones. La investigadora afirma. "No hay fundamentos para sostener que nuestras conclusiones no son posibles".

Otras empresas emergentes también están persiguiendo la edición de virus, aunque ninguna afirma hacerlo de forma tan eficiente. Russell dirige una compañía llamada Universal Cells que está tratando de hacer suministros personalizados de células para trasplantes. Otra empresa, LogicBio, ha recaudado alrededor algo más de 42 millones de euros y quiere utilizar la edición con virus para tratar a los niños que sufren enfermedades hepáticas hereditarias.

Tzianabos explica que, a la larga, Homology Medicines quiere utilizar su método de edición genética viral para tratar la anemia de células falciformes, un problema sanguíneo causada por un pequeño error genético y que también es un objetivo de científicos de CRISPR como Porteus.

Por su parte, Porteus sostiene que de momento sigue apostando por CRISPR. El experto concluye: "Ya hay bastante trabajo duro que hacer como para estar preocupándonos por una ratonera mejor. Mejorar en CRISPR requerirá algo muy especial".

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