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Cambio Climático

Combustible Gracias a Microbios que Comen Carbón

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Un proceso para convertir el carbón en gas natural podría servir para reducir las emisiones.

  • por Kevin Bullis | traducido por Rubén Oscar Diéguez
  • 08 Enero, 2009

Luca Technologies, una startup ubicada en Golden, CO, reunió $ 76 millones para mejorar un proceso que utiliza microorganismos que ingieren carbón para convertir el carbón en metano. El proceso está diseñado para funcionar bajo tierra, dentro de las minas de carbón. El metano, un componente clave del gas natural, puede extraerse con una bomba y utilizarse para generar electricidad o hacer funcionar vehículos.

Si el proceso resulta económico, podría ayudar a reducir las emisiones de dióxido de carbono, ya que quemar el gas natural libera la mitad del dióxido de carbono que quemar carbón. También podría reducir o eliminar la necesidad anticipada de importar gas natural en el futuro, comenta Gary Stiegel, un gerente tecnológico de gasificación en el National Energy Technology Laboratory, en Filadelfia. Tan poco como la centésima parte del 1 por ciento del carbón de Estados Unidos convertido en metano por los microbios satisfaría las demandas actuales anuales de gas natural del país, dice Andrew Scott, un ex profesor de geología económica en la University of Texas en Austin. Scott es el fundador de Altuda Energy Corporation, situada en San Antonio, Texas, que está desarrollando un proceso semejante.

La mayoría del gas natural es el fruto del calor y la presión durante millones de años. Pero Scott, trabajando en la University of Texas a mediados de los años 60, ayudó a demostrar que una fracción importante del gas natural se está produciendo constantemente por microorganismos que ingieren carbón. Primero, un tipo de microbio degrada las moléculas largas de hidrocarburo del carbón y las acorta. Otros microbios convierten éstas en ácidos orgánicos y alcoholes. Por último, unos microbios llamados metanógenos los consumen y producen el metano.

Los investigadores en Luca han aprendido a aumentar la cantidad de metano que producen estos microorganismos, tanto en experimentos de laboratorio como en mantos de carbón. Lo hacen agregando varios nutrientes y de no ser así, cambiando la química del entorno de los microbios. La tarea se ha complicado porque algunos mantos de carbón albergan tanto como mil microbios diferentes, algunos de los cuales pueden interferir con la producción de metano. Además, la combinación de microbios varía de lugar a lugar. La empresa ha desarrollado combinaciones de nutrientes que han favorecido a los organismos productores de metano.

Mark Finkelstein, el vicepresidente de biociencia de Luca, dice que la empresa ha probado sus métodos en mantos de carbón donde se perforaron pozos para recolectar gas natural (alrededor del 10 por ciento del gas natural que se extrae en los Estados Unidos proviene de mantos de carbón). Muchos de estos pozos dejaron de producir gas natural, o producen demasiado poco como para ser rentables. Finkelstein dice que, después del tratamiento, la producción ha aumentado, y los pozos han vuelto a dar beneficios. Los nuevos hallazgos le permitirán a Luca aplicar sus técnicas en más pozos y continuar la investigación para comprender a los organismos involucrados, con la meta de seguir aumentando la producción de metano.

Finkelstein dice que basándose en los resultados iniciales, los procesos de la compañía podrían extender la vida de los pozos de gas natural. Las técnicas convencionales para extraer gas natural del carbón destruyen a los organismos productores de gas que aparecen naturalmente en estos mantos de carbón, primero por sacar el agua que necesitan, y segundo, al exponerlos al oxígeno, que es letal para ellos. Al mantener cuidadosamente las condiciones que son favorables para los microorganismos, la empresa permite que sigan digiriendo el carbón y produciendo metano. Finkelstein dice que la empresa también podría emplear sus técnicas para recolectar combustible útil del carbón que es inaccesible con la minería convencional.

Scott dice que todavía no queda claro cuántas de las reservas de Estados Unidos se pueden convertir en metano. Mucho depende de la naturaleza del manto de carbón, incluyendo factores tales como el área de la superficie del carbón del cual se alimentan los microbios. Eventualmente, por ejemplo, los desechos producidos por los microbios podrían causarles la muerte. Scott también está preocupado por la reacción pública respecto del uso de microbios, aunque se hallen naturalmente en los mantos de carbón, especialmente donde los mantos de carbón son una fuente de agua potable. Explica que, de todos modos, los microbios no son dañinos para los humanos.

Stiegel dice que, a la larga, el éxito de la empresa dependerá de los costes del proceso de Luca y del precio del gas natural. Pero dice que como un medio para reducir las emisiones de carbono y para desarrollar más fuentes de energía domestica, "es un método fascinante".

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