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Computación

Un dispositivo de Plastic Logic sirve como demostración de los transistores orgánicos

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Un nuevo lector electrónico es el primer producto en utilizarlos.

  • por Katherine Bourzac | traducido por Francisco Reyes (Opinno)
  • 07 Enero, 2010

Hoy en el Consumer Electronics Show en Las Vegas, Plastic Logic anunció los detalles del primer producto de consumo basado en transistores orgánicos, una tecnología que durante los últimos 20 años se había visto confinada a los límites del laboratorio. El lector electrónico de la compañía, delgado y de bajo peso, llamado Que, utiliza transistores orgánicos para hacer funcionar una pantalla en blanco y negro, sensible al tacto, y fabricada por E Ink, una compañía de papel electrónico. Este tipo de transistores se pueden colocar en soportes traseros de plástico de peso ligero.

Para el Que, los transistores orgánicos se traducen en una pantalla de peso ligero y sensible al tacto de 27 centímetros. Los usuarios del Que pueden anotar documentos, mediante la escritura directa sobre ellos con un dedo, o utilizando un teclado de pantalla para introducir notas. Los dos modelos anunciados hoy fueron una versión con 4 gigabites de memoria, a la venta por 649 dólares, y una versión con 3G y 8 gigabites de memoria por 799. La versión de 8 gigabites debería ser capaz de almacenar alrededor de 75.000 documentos. Ambas pesan unos 0,5 kilogramos.

La página de inicio del Que contiene un calendario que se sincroniza con Microsoft Exchange, y los responsables del Que están trabajando para añadir correo electrónico y calendarios inalámbricos. La compañía se ha asociado con Barnes and Noble para crear una tienda única, con libros relacionados con los negocios y publicaciones periódicas (incluyendo Technology Review).

Para mejorar la presentación de periódicos y revistas, Plastic Logic se ha asociado con Adobe para crear el así llamado estándar truVue, que crea plantillas diseñadas para dar a las publicaciones periódicas un look y una sensación más similar al de las páginas impresas. Las suscripciones se descargan bien usando WiFi o a través de la red 3G de AT&T.

Los transistores orgánicos se pueden fabricar a temperaturas mucho más bajas que aquellos hechos con silicio convencional, lo que significa que es posible imprimirlos sobre plástico flexible y de bajo peso, en vez de sobre cristal. La pantalla del Que está basada en una matriz de un millón de transistores orgánicos construidos sobre una placa trasera de plástico. Esta matriz de plástico, que reemplaza a la pesada matriz de silicio sobre cristal de la mayoría de pantallas, incluyendo a las de los otros lectores electrónicos en el mercado, es la que hace funcionar los píxeles de la pantalla de E Ink. Aunque la pantalla en sí misma es flexible, está colocada dentro de una carcasa plástica rígida. La ventaja de la pantalla flexible es que es casi irrompible.

Plastic Logic salió de la Universidad de Cambridge en 2000, el mismo año que el Premio Nobel de química fue concedido a los tres investigadores que fabricaron los primeros polímeros conductores de electricidad a finales de los años 70 (ninguno de estos investigadores está asociado con Plastic Logic). Los primeros transistores orgánicos, cuyo rendimiento era muy bajo comparados con los de silicio, fueron fabricados en Japón e Inglaterra a finales de los 80.

“El rendimiento de estos transistores se ha visto mejorado dramáticamente a lo largo de los últimos 10 años,” afirma Henning Sirringhaus, científico jefe en Plastic Logic y profesor de física en la Universidad de Cambridge. Incluso así, al tiempo que los investigadores fabricaban transistores capaces de alcanzar o superar el rendimiento del silicio amorfo—el material utilizado para fabricar los transistores que controlan la mayoría de las pantallas en el mercado—el reto para la compañía consistió en la traducción de estos resultados a una fabricación práctica.

Llevar los transistores orgánicos al mercado ha sido complicado puesto que no hay muchas compañías que fabriquen el equipamiento necesario para trabajar con ellos. Estos materiales pueden imprimirse con impresoras de inyección de tinta sobre rollos gigantes de plástico—y siempre y cuando se impriman a pequeña escala, afirma Sirringhaus, es posible obtener buenos resultados. Plastic Logic ha tardado muchos años en desarrollar procesos a escala de manufactura con buenos resultados. Ningún fabricante de equipamiento vende estos sistemas de impresión, afirma Paul Semenza, vicepresidente senior de DisplaySearch, una compañía de investigación de mercado.

Sirringhaus afirma que la compañía utiliza una combinación de procesos nuevos y otros ya existentes para fabricar los componentes electrónicos en su factoría de Dresden, Alemania. “Eso supuso un gran reto para Plastic Logic,” afirma. “Teníamos algunas piezas de equipamiento que no podíamos comprar.” La compañía no ha hecho públicos los detalles de su proceso de manufactura, aunque Sirringhaus señala que hubo que superar muchos retos. La impresión sobre plástico es difícil puesto que se distorsiona durante el proceso de impresión, y los materiales impresos tienden a filtrarse en el sustrato. Si el material se calienta demasiado, el plástico se encoge. Plastic Logic usa un proceso de impresión rollo-a-rollo para fabricar las matrices de transistores en grandes volúmenes, y a este nivel es importante asegurarse de que todas las capas del material se alinean de forma apropiada al tiempo que son impresas.

El Que supondrá una prueba importante para conocer la demanda de esta tecnología en el mercado. Sin embargo, afirma Semenza, puede que acabe siendo algo único. “Cuando una compañía crea sus propios procesos desde cero, es muy difícil convertir algo así en un producto de masas por dos razones: los productores de equipamiento no tienen una base de clientes lo suficientemente grande, y no existe un aprendizaje compartido—si varias compañías siguen el mismo camino, todo el mundo acaba beneficiándose.”

“Muchas de las compañías e individuos relacionados con los componentes electrónicos orgánicos están prestando mucha atención al Que,” señala Sirringhaus. “Si tiene éxito, tendrán confianza en que los elementos orgánicos pueden funcionar.”

Mientras tanto, Plastic Logic está intentando reducir los costes de impresión de los componentes electrónicos, y quizá desarrolle dispositivos flexibles en el futuro. La compañía también está fijando su atención en nuevos materiales para mejorar aún más el rendimiento de las matrices de transistores, afirma Sirringhaus, y quizá se asocie con compañías fabricantes de matrices de píxeles en color.

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