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Justin Saglio

Biomedicina

Teclear con la mente, la gran apuesta para interactuar con la realidad aumentada

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El ordenador nos trajo el teclado y el ratón, y los 'smartphones' introdujeron las pantallas táctiles. Ahora, la realidad aumentada y virtual podría estar a punto de ofrecernos las interacciones por control mental, y una 'start-up' ya lleva un año trabajando para conseguirlo 

  • por Jamie Condliffe | traducido por Teresa
  • 16 Noviembre, 2017

Hacer clic, teclear y deslizar el dedo son acciones cotidianas en 2017. Pero para simplificar la forma en la que usamos la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA), una start-up llamada Neurable quiere reemplazar todas esas acciones y sustituirlas con el propio pensamiento (ver Otro nuevo enfoque intenta conquistar la realidad virtual: el control mental).

"Cada nueva tecnología computacional importante ha necesitado un nuevo tipo de interacción", explicó el cofundador y CEO de la empresa, Ramses Alcaide, en la conferencia EmTech de MIT Technology Review celebrada la semana pasada en EE. UU.  El responsable continuó: "En el caso del ordenador, tuvimos la interfaz gráfica de usuario y el ratón. Con los smartphones, llegaron las pantallas táctiles. Y ahora que estamos empezando con la realidad aumentada, debemos empezar a pensar en formas más naturales de interacción: la mano, el ojo e incluso el cerebro".

Según Alcaide, este nuevo tipo de interacción podría hacer que los cascos de realidad aumentada se vuelvan realmente útiles, ya que los usuarios podrían controlar lo que ven sin tener que recurrir a un teclado ni a un mando. Por eso, Neurable lleva más de un año desarrollando un sistema de control mental para la realidad virtual. La empresa trabaja con un casco con electrodos secos que se colocan sobre el cuero cabelludo y rastrean la actividad cerebral. El software de la empresa analiza la actividad cerebral para determinar qué quiere hacer el usuario. Hace un par de meses, la compañía presentó un llamativo juego de realidad virtual basado en su tecnología que permite a los usuarios mover objetos con su mente.

Pero el objetivo final de la empresa no son los videojuegos. "Una interacción revolucionaria no es emocionante sino aburrida. Es algo tan simple como escribir, deslizar, pellizcar para hacer zum y hacer clic", detalló Alcaide.

Para demostrarlo, presentó una versión alfa de la primera herramienta de mecanografía de Neurable. El récord de velocidad actual de mecanografía a través de una interfaz cerebro-máquina es de ocho palabras por minuto, pero requiere un implante invasivo para leer las señales cerebrales de una persona. Por el contrario, Alcaide matizó: "Estamos trabajando para superar ese récord con una tecnología no invasiva. Obtenemos aproximadamente una letra por segundo, lo cual es bastante lento, porque es un desarrollo temprano. Creemos que durante el próximo año podremos conseguir mejorar esa marca".

El responsable está convencido de que añadir inteligencia artificial al sistema permitirá reducir el tiempo necesario para establecer cada letra y también para predecir lo que el usuario está tratando de escribir. Si lo consigue, nuestras interacciones con la tecnología podrían ser más fáciles que nunca.

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