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Energía

El grado de la catástrofe: efectos de que las temperaturas suban 3 °C

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Cada vez parece más difícil que la temperatura media del planeta solo aumente 2 °C frente a los niveles preindustriales. Una nueva investigación revela qué podría pasar si el planeta se calienta aún más, y sus conclusiones no son buenas para nadie

  • por James Temple | traducido por Mariana Díaz
  • 20 Febrero, 2018

Aunque el objetivo de limitar el aumento de las temperaturas globales a 2 °C acordado en 2015 durante la Cumbre del Clima de París (Francia) era bastante exigente, cada vez es menos probable que se cumpla (ver El futuro más negro del cambio climático es también el más probable).

Varios estudios han encontrado que incluso si todos los países cumplen con sus promesas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, es probable que las temperaturas medias máximas a nivel mundial aumenten cerca de los 3 °C en este siglo.

Pero, ¿acaso las consecuencias de este grado extra serían tan graves? Al parecer, sí. Según un estudio publicado la semana pasada en Science Advances, las probabilidades de que ocurran olas de calor, lluvias torrenciales y períodos de sequía registrados como los más graves en la historia, aumentarían entre tres y cinco veces en muchas regiones del planeta.

Como pusieron de manifiesto las insólitas temporadas de huracanes e incendios forestales en Estados Unidos el año pasado, cada vez más fenómenos meteorológicos extremos suponen grandes facturas en forma de vidas humanas, inversiones para la recuperación de desastres y pérdidas económicas.

El estudio, dirigido por el profesor de Ciencias del Sistema Terrestre de la Universidad de Stanford (EE. UU.) Noah Diffenbaugh, analizó los registros climáticos históricos y el resultado de 15 modelos climáticos bajo múltiples escenarios de emisiones (ver Los modelos climáticos cada vez más precisos alertan de un futuro peor). Estos son algunos de los hallazgos más destacados de la investigación:

  • Con aumentos de temperatura de entre 1 °C y 2 °C sobre los niveles preindustriales, la posibilidad de superar a los viejos registros de temperatura nocturna se triplica en alrededor del 38 % del territorio europeo. Pero con aumentos de entre 2 °C y 3 °C, se vuelve cinco veces más probable en casi la mitad del continente. (Las temperaturas medias globales ya han aumentado alrededor de 1 °C).

  • En América del Norte, a medida que las temperaturas aumentan en esos mismos rangos, las probabilidades de experimentar noches históricamente cálidas aumentan desde tres veces más probable en más del 1% de la extensión del continente, hasta tres veces más probable en más del 70 % del territorio y cinco veces más probable en casi el 11 % de la región.

  • La probabilidad de establecer nuevos puntos de referencia para la duración de los períodos de sequía es insignificante en la mayoría de las partes del mundo a medida que la temperatura se aproxima a los 2 °C. Pero entre 2 °C y 3 °C, las probabilidades se triplican para el 3 % de América del Norte, el 11 % de Europa y 13 % en la zona sur de América del Sur.

  • Finalmente, la probabilidad de vivir lluvias históricas también aumenta en muchas partes del mundo. En Asia Oriental, la probabilidad batir el récord de días más lluviosos del año se triplica en el 8 % de la región, la probabilidad en otro 31 % del territorio será aún mayor del triple, y otro 10% del territorio tendrá cinco veces más probabilidades.

Por supuesto, la mayor parte de estos resultados también subrayan que incluso el umbral de 2 °C aumenta sustancialmente los niveles de peligro. De hecho, algunos científicos climáticos señalan que el límite de los 2 °C es más un objetivo político arbitrario que un límite basado en la seguridad científica. El excientífico climático de la NASA James Hansen ya expresó que este objetivo es más bien "una receta para el desastre global". En un estudio del 2016 del que Hansen fue coautor, hizo hincapié en que los niveles del mar aumentaron unos nueve metros durante la fase final del periodo Interglaciar Riss-Würmen, que empezó hace unos 125.000 años, cuando las temperaturas máximas eran unas pocas décimas superiores a las de la actualidad.

Mientras tanto, hasta el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a 3 °C parece difícil. Las energías limpias no avanzan a buen ritmo y Donald Trump, presidente del segundo país con mayores emisiones del mundo, ha prometido abandonar el Acuerdo de París.

Y las cosas se pondrán aún más feas si la temperatura aumenta 4 °C sobre los niveles preindustriales. Como señaló un estudio anterior encargado por el Banco Mundial, las reservas de alimentos caerán en picado, las temperaturas medias de verano alcanzarán niveles de olas de calor extremas en muchas partes del mundo, y el aumento del nivel del mar podría desplazar a cientos de millones de personas.

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