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Emilio Velis, 29

Permite a las comunidades rurales comunicarse entre ellas para prever catástrofes naturales

  • Por Maximiliano Corredor

En 2010 el Equipo de Evaluación y Coordinación de Desastres de Naciones Unidas calificó a al Salvador como el país más vulnerable del mundo frene a catástrofes naturales. El 90% de su territorio, que acogía a más del 95% de la población, se consideraba área de riesgo. Aunque desde entonces las estadísticas han mejorado ligeramente, las comunidades rurales con menos recursos siguen a merced de las lluvias torrenciales y los temblores de tierra. En contraposición con la falta de desarrollo de estas zonas, sus habitantes “poseen mucho conocimiento de su entorno y son capaces de estimar el riesgo de que se produzcan inundaciones o desprendimientos”, explica el innovador salvadoreño Manuel Emilio Velis. El joven está intentando aprovechar esta esta sabiduría ancestral para ayudares a prevenir situaciones de riesgo.

Para ello está creando Red de Acción Comunitaria, un sistema de comunicación autónomo que conecta a las comunidades en las que se haya instalado. Los dispositivos permitirán tanto informar de situaciones de peligro como enviar peticiones de auxilio entre poblaciones vecinas aunque falle la red eléctrica o las comunicaciones. Dotados de antenas de radio, wifi, y telefonía móvil GPRS, intercambian paquetes de información al estilo BitTorrent, de modo que en todo momento cada aparato conoce el estado de alerta de los demás nodos.

Para facilitar al máximo su uso, Velis emplea un código de colores estándar para que los líderes de cada comunidad comuniquen el nivel de riesgo que perciben. Verde, amarillo, naranja y rojo sirven para calificar la gravedad del problema. “Con estos cuatro botones se puede dar mucha información”, explica el joven innovador. Pone el ejemplo de una de las líderes comunitarias a cargo de uno de los nodos, una señora de más de 80 años y que acaba de aprender a leer.

El proyecto de Velis prevé instalar sus dispositivos en 10 poblaciones. Tres de ellos ya están en pruebas, y reciben el nombre de distintas especies de aves autóctonas. “Si Cheje cantó rojo, Chío y Chonte saben inmediatamente qué tipo de peligro corren”, explica el joven ingeniero salvadoreño. Se refiere a que aunque el aparato solo comparte el color de alerta percibida pero no su naturaleza, el conocimiento de contexto de los líderes les permite deducir esta información. “Si está lloviendo y una comunidad observa una señal de alerta procede de río arriba, inmediatamente sabe que corre riesgo de que el cauce se desborde”, aclara Velis.

Además del nivel de riesgo, los aparatos de Velis también registran la temperatura, hacen de sismógrafo gracias a su acelerómetro y tienen la opción de conectarse a otros dispositivos de captura de datos. De este modo también sirven de “caja negra” útil para los servicios de rescate.

Para la directora de Telecomunicaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México, María de Lourdes Velázquez, “el impacto social del proyecto de Velis es muy alto”. La experta considera que “al tiempo que acerca la tecnología a comunidades rurales, disminuyendo la brecha tecnológica, ofrece un sistema que se organicen ante momentos de crisis, lo que aumenta su capacidad para tomar de decisiones”. En opinión de esta miembro del jurado de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 Centroamérica 2015, “la propuesta de Velis tiene muchas posibilidades de desarrollo por su enfoque primordial de reducir la vulnerabilidad de las comunidades rurales y disminuir su aislamiento tecnológico”.


Aquí puedes ver el listado completo de los 8 ganadores de Innovadores menores de 35 Centroamérica 2015.