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Álvaro Pereyra, 31

Cualquiera puede programar sin requisitos de compatibilidad ni descargas gracias a su plataforma en la nube

  • Por Maximiliano Corredor

Cuando aparecieron los primeros ordenadores, saber programar era un requisito indispensable. Para imprimir un texto, por ejemplo, había que crear un programa específico. Hoy eso ha cambiado y hasta es posible escuchar música y ver vídeos en el propio navegador, sin necesidad de descargar ni instalar ningún software adicional. Paradójicamente, para crear un programa o aplicación es necesario instalar paquetes de software específicos. Y eso es precisamente lo que Álvaro Pereyra trata de evitar con su entorno de programación en la nube al que se puede acceder desde cualquier ordenador. Gracias a este avance, Pereyra se ha convertido en uno de los ganadores de Innovadores menores de 35 Perú 2016 de MIT Technology Review en español.

"Que una aplicación funcione en un equipo no garantiza que funcione en otro. Ejecutar desde la nube permite despreocuparse de ciertos problemas relacionados con el equipo local", comenta el emprendedor peruano, que empezó a trabajar a los 14 años. A diferencia de miles de otros niños peruanos, tuvo la suerte de contar con un ordenador en su casa en el que aprendió a programar desde pequeño. En lugar de bajar a las minas o recoger basura, a los 22 años ya tenía su propia empresa.

El joven era consciente de que la educación y las nuevas tecnologías pueden ayudar a salir de la espiral de subdesarrollo. Así que empezó a crearrelata el joven programador. CPor eso svos es que son de una sola vsu propia empresa, en cuya plantilla tencon un ordenador en s materiales educativos centrados en la programación y el desarrollo de software. "El gran problema era que los contenidos educativos eran de una sola vía", relata. Documentación, videotutoriales, "todo estaba pensado para ser consumido, sin margen para que el estudiante interactúe con ellos". Por ello decidió crear "una plataforma de e-learning en la que el alumno sólo tuviera que usar su navegador y, a través de él, tener todas las herramientas necesarias para programar desde el primer minuto", explica.

Así nació CodePicnic. Con esta herramienta, Pereyra descubrió que "sus aplicaciones iban más allá de enseñar a programar".  Convencido de su potencial, el joven peruano dejó su puesto en su anterior empresa para dedicarse a tiempo completo al nuevo proyecto, logrando levantar 555.000 dólares (unos 520.000 euros) de inversión y ser aceptados en 500 Startups, una de las aceleradoras más importantes del mundo.

"El sistema funciona en una granja de servidores. Cada vez que una persona quiere acceder a un software específico o un lenguaje de programación, se crea un entorno virtual con todo lo necesario para ejecutarlo en cuestión de segundos, sin necesidad de que el usuario instale nada en el ordenador desde el que accede", explica su joven creador. Como curiosidad añade que han logrado ejecutar su entorno de programación desde una videoconsola y un Apple Watch. Y se siente orgulloso de que profesores e iniciativas como Laboratoria ya utilicen su sistema para enseñar a programar.

"Este concepto de aplicaciones embebidas simplifica el tiempo en tareas de instalación así como en la forma de utilizar el software", afirma el profesor de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid (España) José Domingo Carrillo. Para este miembro del jurado de Innovadores menores de 35 Perú 2016, "CodePicnic es un excelente proyecto que puede dar lugar a un excelente negocio en los próximos años".



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