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Bartłomiej Kołodziejczyk, 31

Sus polímeros conductores permitirán crear biosensores y células solares flexibles y más económicos

  • Por José Carlos Sánchez

La electrónica actual está dominada por el silicio. Chips, circuitos y transistores se deben a este material, todos ellos rígidos. Sin embargo, los polímeros conductores orgánicos abren la puerta a un nuevo tiempo dominado por la electrónica flexible, y también más barata. Bartłomiej Kołodziejczyk, nacido en Polonia, dedicó todo su doctorado en Australia al desarrollo de estos materiales. Ahora, ya en Estados Unidos, sus investigaciones y patentes para mejorar su producción le han convertido en uno de los Innovadores Menores de 35 Polonia 2016 de MIT Technology Review.

Kołodziejczyk investiga cómo mejorar la polimerización de nuevos materiales a partir, por ejemplo, de un tipo concreto de olivo. Esto le permite crear transistores electroquímicos orgánicos que, aunque menos potentes que otros dispositivos basados en silicio, presentan ventajas como un menor coste o ser flexibles. El joven explica: "Imagina doblar una célula solar de silicio. La rompes. Eso no pasa con los polímeros conductores". Kołodziejczyk  calcula que el coste una célula solar orgánica, una de las áreas más avanzadas en electrónica orgánica, puede ser de cinco a diez veces inferior a la convencional.

Textiles inteligentes, dispositivos móviles, pantallas flexibles y sensores, son algunos de los campos que se beneficiarían de los avances en polímeros conductores. Actual investigador en la Universidad Carnegie Mellon (EEUU), el joven innovador utiliza sus polímeros para desarrollar biosensores que, por ejemplo, podrían medir los niveles de gluten de una persona. Una idea en la que ya trabaja desde la start-up Glu10 junto a otras personas.

Kołodziejczyk pretende seguir investigando, pero no quiere limitarse al laboratorio. El joven explica: "Me gustaría llevar mis ideas más allá, a una situación de mercado y comercialización", y apunta su interés a los combustibles solares.

El  profesor de la Universidad Adam Mickiewicz de Poznan (Polonia) y miembro del jurado de Innovadores Menores de 35 Polonia 2016, Maciej Wiesner, destaca que alguna de sus patentes podría "aplicarse muy pronto". El experto explica: "la nanoelectrónica basada en polímeros blandos es una de las áreas más rápidas de desarrollo. Las empresas están muy interesadas en dispositivos electrónicos flexibles".

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