.

Innovadores menores de 35

Pioneros

Sus innovaciones lideran el camino hacia una mejor edición genética, una inteligencia artificial más inteligente y un internet más seguro.

Chelsea Finn, 25

Laboratorio de Inteligencia Artificial de Berkeley (EE. UU.)

Igual que los niños, sus robots aprenden por imitación al ver a humanos realizando una tarea

Chelsea Finn está desarrollando robots que aprenden por observación y exploración de su entorno. Gracias a este enfoque, sus algoritmos requieren mucha menos información de la que generalmente se necesita para entrenar a una inteligencia artificial (IA). De hecho, es tan poca, que sus robots pueden aprender a manipular un objeto con solo un vídeo en el que un humano realiza esa acción.

Los robots de Finn actúan como niños pequeños que observan a los adultos hacer algo y les imitan. Un juguete educativo de madera que hay en su laboratorio muestra señales del proceso. El objeto está repleto de muescas que reflejan cómo un robot golpeó repetidamente un cubo rojo antes de aprender a colocarlo dentro del agujero cuadrado.

Su objetivo final es crear robots que puedan salir al mundo para adquirir un conjunto general de habilidades. No se trata de programarlos para que aprendan a realizar determinadas tareas sino de que aprendan mediante la observación. El enfoque podría conseguir que los robots de fábrica que no necesiten ser entrenados.

A medio plazo, Finn espera que sus robots aprendan a hacer cosas cómo preparar la mesa. El primer paso es crear robots capaces de aprender a organizar múltiples objetos. Concluye: "En muchas formas, las capacidades de los sistemas robóticos todavía están en su infancia. El objetivo es que ganen sentido común".

- Por Katherine Bourzac