El artilugio de Kapur es un cacharro de plástico impreso en 3D parecido a un plátano aplastado de color blanco que se pega a la cara. Según su creador, con AlterEgo se puede cambiar de canal de televisión, el color de una bombillas, hacer movimientos expertos de ajedrez, resolver problemas de aritmética complicada y, como hace poco mostró un equipo del programa de televisión estadounidense 60 Minutes, también permite pedir una pizza. Y todo esto sin tener que decir una palabra ni levantar un dedo. El dispositivo también permite que las personas se comuniquen entre ellas de forma silenciosa y discreta.
nKapur, que construyó el aparato como un proyecto de investigación, resume su experiencia con la siguiente frase: "Me siento como un cíborg, pero en el mejor sentido posible".
nAunque parezca que funciona con control mental, AlterEgo no lee la mente. En lugar de eso, registra las pequeñas señales eléctricas producidas por pequeños movimientos que realizan nuestros músculos de la cara y el cuello cuando leemos o hablamos en silencio. Los electrodos de AlterEgo capturan estas señales y las envían a través de Bluetooth a un ordenador, donde se pueden decodificar mediante algoritmos para llevar a cabo una acción (por ejemplo, podría dar la orden: "Encienda la luz"). El sistema incluye auriculares de conducción ósea para darle retroalimentación y hacerle saber (con una voz robótica) lo que otros usuarios de AlterEgo intentan decirle, sin bloquear sus oídos.
nEs como estar personalmente conectado a inte et, y cuando no se utiliza el dispositivo, Kapur dice: "De repente me siento normal otra vez".
nEn un mundo donde el rápido avance de la inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en una fuente de ansiedad (ya sea por los robots asesinos o los que nos van a robar el trabajo), Kapur ve a AlterEgo como una especie de antídoto. Se ha pasado año trabajando en él para demostrar que la IA puede ayuda os a mejorar en lugar de reemplaza os.
nEl estudiante vislumbra su prototipo como un nuevo tipo de ordenador que requiere menos atención que un teléfono inteligente y que resulta más íntimo (y silencioso) que vociferar comandos a Alexa. Aunque el aparato aún se encuentra en una etapa inicial, Kapur cree que será útil para, por ejemplo, pedir un Uber o para que las personas con discapacidades verbales o trasto os de la voz se puedan comunicar más fácilmente.
nDe momento, Kapur y algunos de sus compañeros del MIT Media Lab han creado varias aplicaciones simples (que incluyen asistentes de juego, para ajedrez y el juego Go, que sugieren el próximo movimiento), una función aritmética que da la respuesta a problemas matemáticos a través de frases trasmitidas inte amente y una aplicación que lo convierte en un nodo de inte et de las cosas.
nLos investigadores también hicieron que la gente probara AlterEgo para comunicarse discretamente y en silencio. De acuerdo con un artículo reciente, el equipo descubrió que, de media, el dispositivo entendía con precisión lo que los usuarios decían el 92 % de las veces.
nLa directora del Laboratorio de Computación Consciente del Público de la Universidad de Co ell (EE. UU.) Tanzeem Choudhury, cree que AlterEgo podría ser particularmente útil en situaciones en las que puede resultar vergonzoso o emocionalmente agotador hablar de ciertas cosas.
nConsidera que el reto es que funcione bien sin que el hardware ni la interacción en sí se vean raros. Lo compara con Google Glass (el dispositivo fallido que mostraba información a los usuarios sin utilizar las manos), como un ejemplo de cómo las interacciones entre las personas pueden salir mal cuando al menos uno de ellos lleva puesto un cacharro en la cabeza.
nKapur tiene la intención de convertir su prototipo en un producto real. Por eso, está empezando a pensar en todos los problemas que tendrá que solucionar. Por ejemplo, su función de comunicación entre personas se limita a palabras y frases muy simples como: "Sí", "No", "Hola", "Adiós" y "¿Usted sabe esto?" Y a pesar de que puede traducir en silencio palabras pronunciadas en inglés a idiomas que incluyen el español y el japonés, solo puede traducir 15 frases.
nEsto se debe a que su enfoque de la comunicación verbal silenciosa es toda una novedad, por lo que no hay grandes conjuntos de datos que los investigadores puedan obtener para entrenar el algoritmo de AlterEgo (en lugar de, por ejemplo, una aplicación típica de reconocimiento de voz). Así que los investigadores están construyendo su propio conjunto de datos haciendo que la gente utilice el dispositivo.
nKapur también están organizando un estudio en hospitales y centros de rehabilitación para que las personas con discapacidades del habla usen AlterEgo. Aunque se niega a detallar qué es exactamente lo que hará en esas pruebas ni lo que espera descubrir. Más allá de eso, los investigadores están expandiendo el vocabulario que el sistema puede entender, trabajando en aplicaciones y considerando cómo pueden mejorar el diseño de AlterEgo.
nDespués de todo, Kapur concluye: "Es bueno tener todos estos superpoderes".
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