Este experimento es la clave de la propuesta Ley de "inte et soberano" que se está elaborando el Gobie o de Rusia. Aunque todo apunta a que el texto será aprobado y convertido en ley con la firma de su presidente Vladimir Putin, de momento está estancada en el parlamento.
nAunque extender el telón de acero a inte et parece una idea sencilla, a nivel técnico será una medida increíblemente difícil de lograr, además de cara. El presupuesto inicial del proyecto se fijó en 34 millones de euros por parte del regulador financiero de Rusia, pero es probable que haya falta mucho más. Uno de los autores del proyecto ha dicho que podría rondar los 270 millones de euros, según informa Bloomberg. Pero según los expertos de la industria, incluso esa cifra será insuficiente para poner el sistema en funcionamiento, y mucho menos para mantenerlo.
nPara rematar, la idea ha tenido una acogida terrible entre la sociedad en general. Aproximadamente 15.000 personas tomaron las calles en Moscú a principios del mes pasado para protestar contra la ley, una de las manifestaciones más grandes en los últimos años.
nOperación desconexión
nEntonces, ¿cómo se desconectará Rusia de inte et? "No está claro qué supondría la 'prueba de desconexión'", comenta el presidente y CEO de Inte et Society, Andrew Sullivan. Todo lo que sabemos es que, si finalmente se aprueba, la nueva ley requerirá que los proveedores de servicios de inte et (ISP, por sus siglas inglés) rusos solo utilicen puntos de intercambio locales aprobados por el regulador de telecomunicaciones de Rusia, el Roskomnadzor.
nEstos puntos de intercambio son los puntos de conexión entre los distintos proveedores de servicios de inte et. Es donde sus cables se encuentran en infraestructuras físicas para intercambiar el tráfico de datos. Estas infraestructuras son supervisadas por organizaciones conocidas como proveedores de intercambio de inte et (IXP, por sus siglas en inglés). El mayor IXP de Rusia está en Moscú, conectando ciudades del este de Rusia pero también la ciudad de Riga en la vecina Letonia.
nEl MSK-IX, como se conoce este punto de intercambio, es uno de los más grandes del mundo. Conecta a más de 500 ISP diferentes y maneja más de 140 gigabits durante las horas puntas de días laborables. Hay otros seis puntos de intercambio de inte et en Rusia, que abarcan la mayoría de sus 11 zonas horarias. Muchos ISP también utilizan intercambios que se encuentran físicamente en los países vecinos o que son propiedad de algunas compañías extranjeras. Bajo la nueva ley, estos puntos se volverían inaccesibles. Cuando el país haya completado esta fase, dispondrá de un "interruptor de encendido/apagado" literal y físico con el que podrá decidir si protege su inte et del mundo exterior o si lo mantiene abierto.
n¿Qué pasa con el DSN?
nAdemás de desviar sus ISP, Rusia también tendrá que desconectarse del sistema global de nombres de dominio (DNS) para que el tráfico no pueda ser desviado a través de ningún punto de intercambio que no esté dentro de Rusia.
nEl DNS es básicamente una guía telefónica para inte et: cuando escribimos, por ejemplo, "google.com" en nuestro navegador, nuestro ordenador usa el DNS para traducir este nombre de dominio a una dirección IP, que identifica el servidor correcto en inte et para enviar la solicitud. Si un servidor no responde a una solicitud, otro intervendrá. El tráfico se comporta casi como el agua: buscará cualquier hueco por el que pueda fluir.
n"Los creadores del DNS querían crear un sistema capaz de funcionar incluso cuando partes del mismo no lo hicieran, independientemente de si la decisión de la desactivación de las partes fuera deliberada o accidental", explica el científico informático del University College London (Reino Unido) Brad Karp. Esta capacidad de adaptación ya incorporada en la estructura subyacente de inte et hará que el plan de Rusia sea aún más difícil de llevar a cabo.
nLos mecanismos del DNS son operados por una amplia variedad de organizaciones, pero la mayoría de los "servidores raíz" (una capa fundamental del sistema) son operados por grupos en Estados Unidos. Para Rusia, esto es una debilidad estratégica y quiere crear su propia alte ativa, preparando una red completamente nueva para sus propios servidores raíz.
n"Se puede usar un DNS alte ativo para crear una realidad alte ativa para la mayoría de los usuarios de inte et rusos. Quienquiera que controle este directorio controla inte et", afirma el experto en el control de inte et de ThousandEyes Ameet Naik. Por lo tanto, si Rusia logra crear su propio DNS, tendrá al menos una sensación de control sobre el inte et que fluye dentro de sus fronteras.
nEsto no será sencillo, insiste Sullivan. Para conseguirlo, habrá que configurar decenas de miles de sistemas, y será difícil, si no imposible, identificar todos los diferentes puntos de acceso que los ciudadanos utilizan para conectarse (sus ordenadores portátiles, teléfonos inteligentes, iPads, etcétera). Algunos de ellos utilizarán servidores en el extranjero, como el DNS público de Google, que Rusia simplemente no podrá replicar, por lo que la conexión fallará cuando un usuario ruso intente acceder a ellos.
nSi Rusia logra configurar con éxito su propia infraestructura de DNS por todo el país y consigue obligar a sus ISP a usarla, es probable que los usuarios rusos no lo noten, a menos que intenten acceder a una página web censurada. Por ejemplo, un usuario que intente conectarse a facebook.com podría ser redirigido a vk.com, una red social rusa que se parece, y demasiado, a Facebook.
nEsta próxima prueba, para la que no se ha dado una fecha oficial, demostrará si el país ha realizado los preparativos necesarios. Para Occidente, es importante no subestimar la voluntad o la capacidad del estado ruso.
nResistencia y control
nEl propósito, según el Kremlin, es hacer que inte et de Rusia sea independiente y más fácil de defender contra los ataques desde el extranjero. Para empezar, podría ayudar a Rusia a resistir las sanciones por parte de EE. UU. y la UE, y cualquier posible medida futura. También tiene sentido hacer que inte et sea accesible dentro de un país en caso de que se separe físicamente del resto del mundo. Por ejemplo, en 2008 ocurrieron tres distintos casos de grandes daños en el cableado físico de inte et submarino (que se atribuyó a los anclajes de los barcos), que impidieron el acceso a los usuarios a Oriente Medio, India y Singapur. Si los países afectados hubieran podido desviar el tráfico, esta interrupción se podía haber evitado.
nMuchos consideran que esta idea forma parte de la histórica tradición de Rusia de tratar de controlar el flujo de información que llega los ciudadanos. Rusia ya aprobó una ley que exige que los motores de búsqueda eliminen algunos resultados, y en 2014 obligó a las redes sociales a almacenar los datos de los usuarios rusos en servidores dentro del país. También ha prohibido las aplicaciones de mensajería cifrada como Telegram. A mediados de marzo, el Gobie o de Rusia promulgó dos nuevos proyectos de ley redactados de manera vaga que convierten en delito el "faltarle al respeto al Estado" o difundir "noticias falsas" online. El nuevo plan para desviar el tráfico ruso es simplemente un "paso más", opina el investigador ruso de la Universidad de Stanford (EE. UU.) Sergey Sanovich, especialista en la censura online. El experto añade: "Yo diría que es una escalada peligrosa".
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Si es así, lo único que sorprende es lo mucho que ha tardado en llegar. Los ISP y los servicios de seguridad llevan más de dos décadas hablando de esto, afirma el experto en seguridad rusa del laboratorio de ideas Chatham House Keir Giles. Los funcionarios de seguridad rusos siempre han visto inte et como una amenaza más que una oportunidad.
n"Rusia quiere ser capaz de llevarlo a cabo mientras se aísla de las consecuencias, desconectándose preventivamente de la infraestructura global", explica Giles. Si Rusia necesita inspiración, solo debe mirar hacia el este. China ha tenido un éxito tremendo influyendo en la experiencia online de sus ciudadanos con el Gran Cortafuegos. Pero, China decidió ejercer un alto grado de control sobre el desarrollo de inte et durante su etapa inicial. En aquel momento, la mayor preocupación de Rusia era el colapso de la Unión Soviética. Desde principios de la década de 2000, China ya estaba integrando su propia infraestructura de ISP y DNS, justo lo que Rusia intenta hacer ahora. Tratar de imponer esta arquitectura de forma retrospectiva es mucho más difícil. "China tomó el control muy pronto, y decidió que todo el tráfico de entrada y salida debía ser controlado y regulado", afirma Naik.
nLas consecuencias
nEn cambio, las empresas y los ciudadanos rusos están plenamente integrados en inte et global y utilizan muchos más servicios extranjeros que los chinos, como las herramientas de la nube de Microsoft. Aún no está claro qué impacto tendrá la desconexión rusa de estos servicios, pero es posible que los ciudadanos pierdan el acceso si se desconectan las rutas de tráfico exte as. Aunque muchos servicios en la nube pueden "reflejar" su contenido en diferentes regiones, ninguno de los principales servicios en la nube (Microsoft, Google y Amazon Web Services) tiene centros de datos en Rusia. Replicar estos servicios dentro de las fronteras del país sería una tarea compleja que requeriría una importante inversión y tiempo, opina Naik. La próxima prueba podría estar destinada a abordar este problema, según Sullivan.
nOtro posible problema es que muchos ISP rusos transportan el tráfico para otras compañías u otros ISP, con acuerdos recíprocos que llevan tráfico para los ISP rusos también. Si se implementa de forma incorrecta, el plan de Rusia implicaría que "un montón de tráfico que entra y sale de Rusia simplemente caerá en un agujero negro", resalta Naik.
nSi el experimento sale mal y gran parte de inte et se derrumba en Rusia, podría costarle caro a la economía de esta nación (desconectarse de inte et ha resultado increíblemente costoso para los países que lo han sufrido, ya fuera deliberadamente o no). Pero eso no significa que el Kremlin no vaya a seguir adelante, cree Giles.
nSi eso sucede, los rusos no renunciarán a sus derechos a inte et tan libremente: igual que en China, es probable que algunos ciudadanos y expertos en tecnología exploten cualquier debilidad del sistema. Por ejemplo, durante las protestas en Turquía, la gente compartía estrategias para acceder directamente al DNS global, lo que frustró el bloqueo del Gobie o a las páginas web de las redes sociales.
nUn acontecimiento reciente que podría haber aumentado el interés de Rusia por llevar a cabo su plan fue el hackeo del CiberComando de EE. UU. sobre la Agencia de Investigación de Inte et, la infame "fábrica de troles rusos" que supuestamente usaba las redes sociales para sembrar la polarización en Estados Unidos durante la campaña de las elecciones presidenciales de EE. UU. en 2016.
n"La amenaza es real. Cada vez más personas acceden al contenido antigube amental en inte et", destaca el periodista y experto político en Moscú (Rusia) Kirill Gusov. El Gobie o controla los medios y la televisión, pero inte et permanece fuera de su alcance. El experto añade: "No me sorprendería que el FSB [el sucesor de la KGB] se acercara a Putin e informara sobre este ataque, que coincidió con su deseo de suprimir la libertad de inte et porque están perdiendo el control sobre la sociedad". Aunque aún no está claro cuándo o si alguna vez la ley se convertirá en realidad, el Gobie o ruso no se suele percibir como flexible o receptivo a la presión pública. Es mucho más probable que se retrase a que se descarte.
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