No es fácil trasplantar un ojo humano completo. La cirugía es complicada. Y los propios globos oculares empiezan a degenerarse tan pronto como abandonan el cuerpo. Cuando los cirujanos lo intentaron hace unos años, el ojo recién trasplantado no fue capaz de ver.
Pero los investigadores creen que podrían tener una solución: un dispositivo que mantiene y revive globos oculares recién extraídos utilizando una técnica llamada perfusión. La perfusión funciona al proporcionar a los órganos extraídos quirúrgicamente parte del oxígeno y los nutrientes que suelen obtener cuando están dentro de un cuerpo. Los ojos tratados no se degradan tan rápidamente y parecen conservar la capacidad de transmitir señales eléctricas y, potencialmente, de ver. El dispositivo podría algún día hacer de los trasplantes oculares una posibilidad viable.
“Es realmente fascinante,” afirma Shannon Tessier, del Hospital General de Massachusetts, quien no participó en la investigación, pero estudia la perfusión de otros órganos. “Podría ser una nueva frontera para la preservación de la retina.”
Pia Cosma, del Centro de Regulación Genómica del Instituto de Ciencia y Tecnología de Barcelona en España, y sus colegas han dedicado años a desarrollar su dispositivo. El Eye-in-a-Care-Box (ECaBox), como lo llaman, suministra un flujo de fluido rico en oxígeno a través de la arteria que normalmente irriga el ojo.
El ojo en sí reposa sobre una «cama» y los fluidos sobrantes se drenan. Y si bien el dispositivo en sí está sellado para mantener una temperatura y presión específicas, una ventana transparente en su lateral permite a los investigadores estudiar y obtener imágenes del ojo mientras permanece en su interior.
Cosma y sus colegas comenzaron a experimentar con ojos de cerdo, que son anatómicamente similares a los ojos humanos pero más fáciles de conseguir (el equipo obtuvo los suyos de un matadero local).
Los ojos de cerdo que se mantienen a temperatura ambiente fuera del dispositivo comienzan a degenerarse bastante rápidamente. El equipo descubrió que las células del ojo se encogían y los ojos comenzaban a perder su estructura. Enfriar los órganos tampoco ayudó a preservarlos; los ojos se degeneraron en 24 horas incluso cuando se mantuvieron a 4°C (39°F).
Pero los ojos conservados en la EcABox se comportaron mucho mejor. 24 horas después, las pruebas sugirieron que los ojos prefusionados eran "significativamente más viables" que los ojos que no habían sido mantenidos en el dispositivo.
Los ojos perfundidos también parecían ser capaces de responder a la luz, lo que sugiere que, técnicamente, podrían ver si fueran trasplantados. Los ojos de cerdo no tratados perdían esta capacidad tan pronto como eran extraídos del animal. Pero esta regresó después de unos 15 minutos de perfusión, según los científicos detrás del trabajo. Algunos de los ojos tratados se mantuvieron funcionales durante 10 horas o más.
Cosma y sus colegas describieron el trabajo en un artículo preprint que aún no ha sido revisado por pares, y no quisieron hacer comentarios al respecto.
Tras el éxito con los ojos de cerdo, los miembros del equipo probaron entonces su dispositivo en ojos humanos. Primero recogieron 12 ojos de seis personas fallecidas. En cada caso, uno de cada par de ojos se introdujo en el dispositivo, mientras que el otro no. De nuevo, los ojos perfundidos obtuvieron mejores resultados —y sus retinas se preservaron.
Cosma y sus colegas esperan que su dispositivo podría ofrecer a los científicos una nueva forma de estudiar tratamientos oculares —una que no implique experimentar con animales vivos. También esperan que, con algunas mejoras, la ECaBox podría proporcionar una forma de preservar y reavivar ojos humanos donados para trasplantes de ojo completo.
Los trasplantes de ojo completo se han intentado en el pasado, principalmente en animales de investigación, con éxito limitado. En mayo de 2023, un equipo del NYU Langone trasplantó un ojo junto con parte de una cara a un hombre que había sobrevivido a un accidente eléctrico de alta tensión que resultó en la pérdida de gran parte del lado izquierdo de su cara, incluyendo su ojo izquierdo, dos años antes. Aunque el hombre se recuperó bien, no pudo ver con el ojo trasplantado.
No sabremos si los ojos tratados en la ECaBox podrían obtener mejores resultados hasta que hayan sido trasplantados, dice Tessier.
Mientras tanto, Cosma y sus colegas planean utilizar una versión más reciente de su dispositivo para recolectar más ojos humanos para la investigación. “Estamos planeando desarrollar un ECaBox portátil, apto para quirófano, para minimizar [la degradación] en ojos de donante con latido cardíaco, cuando estos estén disponibles”, escriben.

