Uno de los retos principales a la hora de integrar los sistemas de enfriamiento iónico en los portátiles reside en el diseño de un transformador lo suficientemente compacto como para convertir los aproximadamente 12 voltios de corriente continua de la batería en los aproximadamente 3.000 voltios que se necesitan para que el sistema de enfriado funcione. Mediante el uso del suministro energético de una lámpara fluorescente de cátodo frío, los ingenieros de la compañía fueron capaces de elaborar un tipo de suministro con sólo tres centímetros cuadrados de superficie.
Tessera no es la única compañía que está investigando el uso de la brisa iónica para enfriar aparatos electrónicos. Un grupo de investigadores del mismo laboratorio de Garimella en Purdue ha logrado hacer una demostración de una tecnología similar, que está siendo desarrollada a nivel comercial por una joven startup del Silicon Valley llamada Ventiva.
No obstante, ninguna de estas tecnologías está realmente preparada para ser usada en la próxima generación de portátiles. El reto principal consiste en asegurar la estabilidad de los electrodos. Los portátiles están diseñados para funcionar por lo menos 30.000 horas, y durante unas pruebas iniciales de los sistemas de enfriamiento iónico, los materiales de algunos electrodos se corroyeron rápidamente. Sin entrar en detalles, debido a que la patente aún está pendiente, Honer afirma que los ingenieros de la compañía han logrado identificar un tipo de material mejor y que se están centrando en optimizar la duración de los componentes.
Otro problema que afecta a esta tecnología consiste en la acumulación de polvo. Honer afirma que sus ingenieros están intentando asegurarse de que el enfriado iónico “sea tan insensible al polvo como lo son los ventiladores.” Añade que una forma de proteger al sistema frente a partículas potencialmente dañinas es mediante el uso de un filtro.
Según Craig Mitchell, vicepresidente con mayor antigüedad de la división de Interconexión, Componentes y Materiales de Tessera, la compañía tiene previsto “estar preparada para la comercialización el año próximo.” Mitchell no pudo hablar del precio que tendrá el enfriador iónico, pero señaló que estará “en el rango en el que debe estar.”
No obstante, Honer advierte que esta tecnología es aún relativamente joven. “La curva de adopción está aún relativamente en su fase inicial,” afirma.
