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Biomedicina

Dos empresas buscan alternativas a los trasplantes de heces

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Añadir bacterias 'buenas' al microbioma intestinal mitiga sus complicaciones, que incluyen hasta problemas neurológicos. Pero, ¿cómo hacerlo?

  • por Mike Orcutt | traducido por Teresa Woods
  • 19 Enero, 2016

Foto: Las células intestinales pueden ser cultivadas y probadas con un dispositivo de "entrañas sobre chip", que imita importantes aspectos del entorno del sistema digestivo, incluidos los movimientos rítmicos del peristaltismo que se ven en esta imagen.

De acuerdo a algunos descubrimientos científicos recientes, algunos trastornos graves podrían ser curados con la incorporación de bacterias buenas al tracto digestivo. Por eso, ya hay varias empresas compitiendo para desarrollar fármacos que lo logren.

El interior del tracto digestivo es una jungla: poblaciones masivas de microbios, células del sistema inmunológico y células del tejido intestinal interactúan e intercambian innumerables señales físicas. Cuando este complejo ecosistema, el microbioma, es interrumpido pueden producirse no solo problemas intestinales sino también metabólicos, inmunitarios y hasta neurológicos.

Estos episodios se producen cuano una especie de bacteria común, Clostridium difficile, coloniza las entrañas y se vuelve demasiado abundante. En estas situaciones, una dosis de bacterias buenas al tracto digestivo puede solucionar el problema, pero el método actual para hacerlo requiere un trasplante de las heces de otra persona, y los motivos por los que funciona no se acaban de entender bien. Por ello, las empresas trabajan para crear la próxima generación de medicinas microbiómicas, que consistirá en "fármacos de verdad" que resulten "fáciles de tomar, limpios y seguros", afirma Roger Pomerantz, el CEO de Seres Therapeutics.

Seres Therapeutics, una empresa de seis años de edad que empezó a cotizar en bolsa el año pasado, tiene dos fármacos en fase de ensayo clínico en Estados Unidos. Uno es para las infecciones recurrentes de Clostridium difficile, y el otro es para la colitis ulcerosa, una enfermedad inflamatoria crónica del intestino grueso. Cada fármaco está basado en ciertos "organismos clave" identificados por la empresa mediante un sofisticado análisis de la información genética de los microbios y de las células humanas del interior de las entrañas. Esos organismos clave son terapéuticos porque pueden ayudar a restaurar un microbioma sano después de ser interrumpido, asegura Pomerantz.

En lugar de modificar directamente el entorno de los microbios como hace Seres Therapeutics, la start-up de tres años Synlogic está desarrollando bacterias modificadas genéticamente, derivadas de una especie nativa al sistema digestivo de los humanos, que puede ser introducida al microbioma sin cambiar su composición general. Desde allí, la bacteria modificada puede realizar funciones terapéuticas, como eliminar sustancias no deseadas que el cuerpo retiene a causa de un trastorno metabólico. La empresa aprovecha unos métodos establecidos de la biología sintética para introducir "cambios genéticos" para que los microbios puedan percibir y responder a su entorno.

La directora ejecutiva de Synlogic, Alison Silva, dice que la empresa aspira a empezar ensayos clínicos para dos fármacos para el año que viene. Ambos han sido desarrollados para tratar enfermedades raras metabólicas causadas por una deficiencia de unas importantes enzimas del hígado. Este déficit promueve que determinados metabolitos se acumulen en la sangre. Los fármacos están diseñados para eliminar el exceso de estos metabolitos del sistema digestivo, donde tienden a acumularse para compensar la función perdida del hígado.

Seres Therapeutics y Synlogic podrían estar sólo rasgando la superficie de cómo podría emplearse el microbioma del sistema digestivo. Todavía queda mucha ciencia por hacer. La idea de que podamos modificar el microbioma "tiene un potencial enorme", asegura el profesor de ingeniería biológica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) James Collins, uno de los pioneros en el campo de la biología sintética y que también es un cofundador científico de Synlogic y consejero de Seres Therapeutics. Pero aunque Seres Therapeutics emplea una táctica "brillante" para introducir los microbios al sistema digestivo mediante una pastilla para alterar el microbioma, explica, en muchos casos aún no se sabe lo suficiente para poder modificarlo de manera terapéutica. A corto plazo, las mayores esperanzas de Collins están en el uso de la biología sintética para crear organismos que puedan detectar y realizar cambios específicos en el entorno de las entrañas.

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