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José Luis Rubio, 34

Su tecnología reduce el número de biopsias innecesarias para diagnosticar el cáncer de piel

  • Por Maximiliano Corredor

El cáncer de piel es la forma más común de esta dolencia: cada año se diagnostican entre dos y tres millones de casos en el mundo, y su incidencia va en aumento debido al progresivo envejecimiento de la población. Afortunadamente la inmensa mayoría es del tipo no melanoma, que raramente conduce a la muerte. Para diagnosticar un cáncer de piel es necesario realizar una biopsia, un procedimiento que resulta innecesario en la mayoría de las ocasiones. Solo una de cada 50 o hasta una de cada 500 biopsias realizadas (en función de los estudios y del país) resulta positiva. Con el objetivo de reducir el número de intervenciones, el joven innovador español José Luis Rubio ha desarrollado un dispositivo portátil que produce imágenes de la piel en alta resolución.

El aparato, diseñado por Rubio en su empresa Medlumics y que será comercializado por Dermalumics, toma imágenes de la piel con una resolución de 10 micras con una profundidad de hasta dos milímetros. Esto facilita el estudio morfológico de las lesiones cutáneas sin necesidad de hacer una biopsia hasta no tener más clara su condición de carcinoma. También servirá para guiar en el propio proceso de biopsia y en las operaciones quirúrgicas para eliminar el tumor.

La tecnología se basa en la tomografía de coherencia óptica (TCO), una técnica desarrollada en 1991 en el MIT pero que por dificultades técnicas no ha podido ser adoptada masivamente fuera del campo de la oftalmología hasta el momento. La TCO permite obtener imágenes de alta resolución del interior de tejidos biológicos, mayor que la lograda mediante ultrasonidos y sin los potenciales daños celulares provocados por los rayos X.

El problema es que la técnica se ve limitada por la profundidad a la que pueda difundirse la luz, lo que hace que su principal uso se circunscriba a la exploración del globo ocular, la piel y el interior del tubo digestivo y el sistema circulatorio.

"Los motivos de la poca adopción de la técnica son la complejidad del aparataje necesario y su elevado precio", explica Rubio. "Hacen falta emisores de luz, lentes, fibra óptica, espejos, componentes todos muy voluminosos, caros y complicados de mantener". Frente a los 120.000 euros de los equipos dermatológicos de la competencia, el desarrollado por Medlumics cuesta solo la tercera parte, 40.000 euros. Esta reducción en costes va asociada a una disminución de tamaño, gracias al uso de la tecnología de óptica integrada, que facilita además su uso y mantenimiento.

La óptica integrada "permite elaborar circuitos complejos de menor tamaño, más baratos y de forma más replicable", detalla el innovador zaragozano. "Al no haber partes móviles, no se producen desalineamientos que impidan el correcto funcionamiento", lo que evita los continuos reajustes necesarios con otros equipos. La miniaturización que se consigue es "como pasar de la electrónica de válvulas a la de transistores", afirma el joven ingeniero, que ha logrado fabricar un sistema de TCO completo en un circuito óptico de milímetros cuadrados.

El gerente general de la compañía de dispositivos médicos Nuubo, Agustín Maciá, valora positivamente que "el proyecto de Rubio supera grandes retos tecnológicos y su potencial es alto, ayudando a mejorar en un campo biomédico de diagnóstico de gran impacto". Maciá es miembro del jurado de los premios MIT Technology Review en español Innovadores menores de 35 España 2015.


Aquí puedes ver el listado completo de los 10 ganadores de Innovadores menores de 35 España 2015.