La clave para averiguar esta información se encuentra en el descubrimiento que hicieron los investigadores de la Universidad de Yale, y que determina que las nanoestructuras en forma de vara de los especimenes plumíferos no son bacterias, sino remanentes de células pigmentadas llamadas melanosomas.La iridiscencia en los pájaros plumíferos viene dada por la interferencia constructiva de la luz esparcida por las células; la forma en que la luz se esparce viene determinada por la distribución de los melanosomas, que se preservan no sólo en los fósiles de los pájaros sino en algunos dinosaurios y mamíferos también. Los investigadores de Yale esperan que esta técnica pueda utilizarse para obtener una mejor imagen de la coloración y los patrones de los dinosaurios y otras criaturas extintas. Este trabajo está descrito en la revista en inte et Biology Letters.Las nanoestructuras en esta pluma de 40 millones de años hicieron que en su día fuera iridiscente.Fuente: Jakob Vinther/Universidad de Yale
Tecnología y Sociedad
Averiguando de qué color eran los dinosaurios
PorKatherine Bourzac
1 min
26 de agosto de 2009
