Cómo funcionó: el equipo quirúrgico de NYU Langone Health unió el riñón de cerdo a los vasos sanguíneos fuera del cuerpo de una persona receptora con muerte cerebral y luego lo observó durante dos días. La familia había aceptado el experimento antes de suspenderle el soporte vital a la mujer, según informó AP. El riñón funcionó con normalidad, filtrando los desechos y produciendo orina, y no mostró signos de rechazo durante ese corto período de observación.
nLa recepción: la investigación se realizó el mes pasado y aún no se ha publicado en ninguna revista ni fue revisada por pares, pero los expertos exte os aseguran que representa un gran avance. "No hay duda de que este es un paso adelante muy significativo", opina el profesor de genética en la Universidad de Kent (Reino Unido) Darren K Griffin. "El equipo de investigación fue cauteloso, lo ha llevado a cabo en una paciente que había sufrido muerte cerebral, unió el riñón al exterior del cuerpo y lo controló de cerca durante un período limitado de tiempo". Griffin añadió que "queda un largo camino por recorrer y mucho por descubrir".
n"Este es un gran progreso. Es algo muy, muy importante", afirmó a The New York Times el profesor de cirugía de trasplantes en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.), el doctor Dorry Segev, que no participó en la investigación. Sin embargo, también añadió: "Tenemos que saber más sobre la perdurabilidad del órgano".
nEl contexto: en los últimos años, la investigación se ha centrado cada vez más en los cerdos como la vía más prometedora para abordar la escasez de órganos, pero se ha enfrentado a una serie de obstáculos, entre los que destaca el hecho de que el azúcar en las células de los cerdos provoca una respuesta agresiva de rechazo en personas.
nLos investigadores solucionaron este problema alterando genéticamente el cerdo donante para eliminar el gen que codifica la molécula de azúcar que causa la respuesta de rechazo. El cerdo fue diseñado genéticamente por Revivicor, una de las varias empresas de biotecnología que trabajan para desarrollar órganos de cerdo para trasplantarlos a personas.
nEl gran premio: existe una gran necesidad de más riñones para trasplantes. Más de 100.000 personas solo en EE. UU. están esperando actualmente un trasplante de riñón y 13 de ellas mueren todos los días, según National Kidney Foundation. Si el enfoque probado en NYU Langone consigue funcionar durante períodos mucho más largos, los cerdos genéticamente modificados podrían ofrecer un salvavidas crucial para estas personas.
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