Durante la conferencia EmTech México -organizada por MIT Technology Review los días 29 y 30 de mayo en la capital del país- Henshaw-Plath contó la historia de Twitter y cómo tuvieron que adaptar su idea inicial a medida que iban surgiendo obstáculos. “Queríamos reinventar la radio por inte et y presentamos Odeo. Todo el mundo opinaba que era bueno, tuvo mucha repercusión en prensa… ¡pero nadie quería usarlo! Y de pronto Apple sacó un producto similar y no podíamos hacer frente a esa competencia”, relató el actual director de Tecnología en NEO.
Así que decidieron organizar un hackathon (una especie de maratón para hackers) para obtener nuevas ideas, y de allí salió un “acosador de amigos” que más tarde se convertiría en lo que hoy conocemos como Twitter.
Su historia refleja el espíritu del modelo lean start-up y cómo, gracias a él, emprendimientos potencialmente exitosos (ya sea en nuevos proyectos o en empresas ya existentes) han llegado a tener éxito. Según explicó Henshaw-Plath, la base de esta antimetodología es que no sigue un proceso lineal sino que es iterativo: la idea o producto se encuentra en fase de construcción y cambio constante, "a base de mirar, aprender y darle vueltas". El reto es realizar el recorrido de prueba y construcción cada vez más rápido. "No se trata de quién puede trabajar más horas, quién ha obtenido más inversión o cuenta con un mejor código o diseño", puntualizó Henshaw-Plath. "Partes de que no sabes nada y necesitas entrar en el mercado y ver qué está pasando”, añadió.
Por ridículo que parezca, Henshaw-Plath insiste en ello: "Tienes que estar preparado para lanzar tu producto cada día, 20 veces al día”. Y, sobre todo, en este proceso es de vital importancia "medirlo todo". "Los números no mienten; hay que validar todo lo que estás haciendo, pensar qué soluciones tienen tus problemas, salir y buscarlas en los mercados, mirar cómo lo están solucionando otros y reflexionar sobre cómo podemos mejorarlo", expuso el experto.
En ese proceso, según Henshaw-Plath, "debemos evitar menti os a nosotros mismos y construi os sueños que no reflejan la realidad". Entre otras cosas, recomendó a los emprendedores que se adapten a su ento o en lugar de tratar de imitar lo que hacen en lugares como Silicon Valley “porque su modelo no se aplica al resto del mundo”. "En tu mercado tú vas a tener una idea mucho mejor de cómo solucionar tu proyecto que la que podrían proponer en Silicon Valley", añadió.
El experto cree que es importante ser conscientes de que, para que salgan adelante todas las innovaciones potenciales que hoy se están gestando, se requiere el desarrollo previo de una serie de plataformas que no son supersexis pero son necesarias". Por tanto, ahí hay un nicho de mercado, ya que alguien tiene que implementarlas. Tal y como la incubadora de empresas 500 Startups lo definió en la ‘Unsexy Conference’, celebrada en Silicon Valley el pasado verano: nuevas start-ups y productos que pueden hacer "algo verdaderamente sexi: generar dinero". Por supuesto, aportando valor.
