El telescopio se compone de dos detectores de “escintilación” con forma de cilindro que funcionan en tandem, rodeados por unos grandes tubos de fotomultiplicador. Cuando un rayo gamma choca contra el detector frontal, la energía es absorbida por el detector trasero. Después esta energía se convierte en luz visible y es detectada por los tubos de fotomultiplicador de alta sensibilidad. El color específico y la intensidad de la luz sirven para identificar el material radioactivo en cuestión, afirma Gerald Share, científico investigador visitante y de mayor antigüedad en el departamento de astronomía de la Universidad de Maryland, y que no participó en este estudio.
“El instrumento mide cuánta energía se deposita en cada detector para así calcular la energía total de los rayos gamma,” señala Ryan. “Esto nos revela la identidad del isótopo radioactivo.” Los investigadores han conectado el telescopio a un ordenador portátil y han desarrollado un software de fácil manejo.
Este grupo de investigadores presentará su estudio en el IEEE 2009 (Inte ational Conference on Technologies for Homeland Security.) “Desde los ataques terroristas del 11 de septiembre, nos hemos dado cuenta de que vivimos en un mundo peligroso, y es esencial invertir dinero en tecnologías de este tipo,” afirma Share. “No tenemos otra opción.”
Ryan señala que el telescopio podría utilizarse para una gran variedad de aplicaciones relacionadas con la seguridad nacional, tales como la inspección de cargas y para la búsqueda de armas nucleares ocultas.
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Detectando bombas sucias a una distancia prudente
PorBrittany Sauser
3 min
06 de mayo de 2009
