La tripulación podrá iniciar la orden de interrupción, así como también podrá hacerlo el control en tierra o el ordenador de vuelo. Una vez que el módulo de la tripulación y la torre de interrupción del lanzamiento, que se encuentra encima del módulo, se despegan del cohete, un segundo motor llevará al vehículo hasta una orientación segura. Si se activa en la plataforma de lanzamiento, el módulo de la tripulación y la torre de interrupción volarán una milla en el aire y tres millas fuera del rango del cohete; durante el ascenso, estas distancias variarían dependiendo de las condiciones de vuelo. Una vez el vehículo se orienta, de modo que el escudo de calor mira hacia adelante, se conecta un tercer motor para separar la torre de interrupción de lanzamiento del módulo de la tripulación, los paracaídas se abren, y la cápsula cae de forma segura en el mar para ser recuperada posteriormente.
El motor de interrupción, el primer motor que se activa, tiene un diseño único; sus cuatro boquillas invierten el flujo de los gases de alta temperatura que genera y los aleja del módulo de la tripulación. El segundo motor, que está localizado en lo más alto de la torre y se usa para controlar y guiar el vehículo, es el más complejo y consiste en 8 pequeños propulsores que se activan de forma diferenciada para que la nariz del sistema de interrupción de lanzamiento apunte a la dirección que se considere más segura.
El Apollo utilizaba un sistema simple que estaba controlado de forma pasiva como si se tratase de un dardo gigante, afirma Rivers desde la NASA. “Debido a las propiedades de masa del nuevo sistema, la utilización de un sistema pasivo se consideró como una opción poco estable a nivel aerodinámico,” afirma David McGowan, ingeniero principal en Langley. “Sin los controles de altitud, el vehículo simplemente se daría la vuelta.”
“Los propulsores de guía son fantásticos,” señala Scott Uebelhart, miembro asociado de postdoctorado en MIT y que se encarga del estudio de los vuelos espaciales humanos. “Nadie ha puesto a prueba un nuevo motor de cohete como este en los últimos 40 años. Es un gran salto hacia adelante.”
La semana pasada, la NASA puso a prueba un sistema de interrupción de lanzamiento alte ativo denominado como sistema de interrupción de lanzamiento max, y que está basado en algunos de los conceptos originales que se estudiaron dentro del Programa Constelación. Las pruebas demostraron una trayectoria estable, la reorientación y la separación del módulo de la tripulación del sistema de interrupción, y la recuperación en paracaídas del simulador del módulo de la tripulación, aunque su diseño tenía como objetivo principal la obtención de datos. No tenía por qué seguir los mismos criterios que el nuevo sistema. “Sólo se trató de una prueba rápida dentro de las investigaciones,” afirma Rivers.
El sistema de interrupción de lanzamiento del Orion tendrá su primer vuelo de prueba este año, y se llevarán a cabo más pruebas antes de que esté listo para el lanzamiento en 2015.
“Somos conscientes de que estamos construyendo un sistema que va a salvar vidas,” afirma Fuhrmann. “Es algo que esperamos no tener que poner en funcionamiento jamás, pero si fuera necesario, tienen que funcionar a la perfección.”
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El nuevo sistema de evacuación de tripulación de la NASA
PorBrittany Sauser
5 min
16 de julio de 2009
