Y ahora, imagínese que un hacker le añade imágenes de perros virtuales o peatones a la carretera que en realidad no están ahí.Franzi Roesner, de 31 años, identificó este reto y está liderando el estudio de qué medidas de seguridad y privacidad necesitarán integrar los dispositivos de realidad aumentada para protegerse a sí mismos, y a nosotros. Su equipo de investigación en la Universidad de Washington (EEUU) ha desarrollado un prototipo de plataforma de RA que es capaz, por ejemplo, de impedir que una app de parabrisas oculte señales o personas del mundo real mientras el vehículo esté en marcha.
La joven explica: "He estado preguntándome, '¿Qué podría hacer una aplicación defectuosa o maliciosa?'".

