El periódico The Washington Post sostiene que ahora Google se encuentra preparando documentos legales que convertirían su petición en una demanda, afirmando que las órdenes que se le han impuesto de guardar silencio respecto los datos que le han sido solicitados, suponen una violación de la Primera Enmienda. Una declaración de Google publicada por el Post afirma:
"Es necesaria una mayor transparencia, así que hoy hemos pedido a la Corte de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera que nos permita publicar las cifras agregadas de solicitudes por parte de la seguridad nacional, incluyendo aquellas a las que se nos obliga la legislación FISA".
Los documentos presentados por Google se unen a otros presentados ante la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera desde que salió a la luz el material filtrado por Edward Snowden. La semana pasada, la ACLU presentó una denuncia alegando que el grueso de los registros telefónicos a recolectar aprobados por la corte (ver "La vigilancia al usuario en Estados Unidos refleja una interpretación relajada de la ley"), era inconstitucional.
El National Jou al ha publicado una copia de la denuncia de Google (PDF).
