El grupo puso a prueba el sistema para comprobar la cantidad de datos que R2D2 era capaz de transferir desde un transmisor hasta una estación base, en comparación con otros sistemas nuevos. Para ello, los investigadores configuraron cuatro estaciones base Wi-Fi (utilizando drivers de Linux) en un aparcamiento y a lo largo de una calle. Para poder hacer comparaciones, también pusieron a prueba un sistema llamado Mobisteer, que utiliza la direccionalidad para enfocar la transmisión de la antena, así como el ViFi de Mircrosoft, que utiliza la diversidad para transmitir a varias antenas al mismo tiempo. Los investigadores descubrieron que en aproximadamente 200 segundos el R2D2 subió 216 megabytes de datos mientras se movía a una velocidad de entre 24 y 32 kilómetros por hora. Este resultado es un 150 por ciento mejor que el obtenido con Mobisteer, y aproximadamente un 40 por ciento por encima de ViFi.
En la actualidad, la mayoría de los sistemas utilizan las estaciones de telefonía móvil para acceder a inte et desde los vehículos. Antes de que sistemas como el R2D2 y otros basados en Wi-Fi puedan llegar a ser realmente útiles, será necesario instalar más infraestructuras Wi-Fi en las ciudades y en las carreteras.
Hannes Hartenstein, profesor de la Universidad de Karlsruhe, en Alemania, y que ha demostrado que la diversidad mejora las comunicaciones entre vehículos, afirma que los resultados de R2D2 parecen ser válidos. Añade que el paso siguiente sería ver cómo funciona a la hora de descargar o bajar datos de inte et.
