La neutralidad de red es la idea de que la inteligencia de inte et perjudica los límites de la innovación de la red. Esta equivocada creencia está haciendo que sus defensores exijan a los proveedores de servicios de inte et que modifiquen su forma de actuar con la inútil esperanza de maximizar el potencial de inte et.
nAunque la mayoría de la gente la considera positiva, incluso los que no saben ni lo que es, la neutralidad de la red ofrece justo lo contrario de lo que promete. De momento no ha logrado llevar conexiones de rápido ancho de banda por todo el planeta, y ni siquiera ha logrado que las que ya existen sean más rápidas ni seguras. Aunque las redes sí han mejorado a un ritmo increíble desde la década de 1990, la neutralidad de red no ha tenido nada que ver con estos progresos.
nY lo mismo pasa con la seguridad. Los progresos hacia una mayor seguridad dependen de técnicas y regulaciones mejores, pero ni siquiera hemos podido senta os a debatirlas porque la neutralidad de la red sigue quedándose con todo el oxígeno de la habitación. Otra cosa que tampoco ha hecho: abaratar ninguna conexión. Y es algo que tampoco puede hacer, ya que harían falta enormes inversiones en infraestructuras de red para lidiar con triviales problemas de ingeniería como breves momentos de saturación de la red.
nLo peor de todo es que ni siquiera se puede garantizar que la neutralidad de red se cumpla. Esta cuestión fue estudiada por el informático británico Niel Davies para Ofcom, el órgano regulador de comunicaciones de Reino Unido, en 2015. Davies estudió los mejores seis métodos de "detección de gestión de tráfico" descritos por la literatura académica y encontró graves carencias en todos ellos.
nLos responsables de hacerla respetar necesitan poder detectar las páginas web con tratos injustos. Sin esta capacidad, las regulaciones que prohíben tales conductas carecen de significado. Pero Davies declara que "ninguna herramienta ni combinación de herramientas disponible actualmente resulta apta para su uso práctico".
nEntonces, ¿qué pasa con todos esos eslóganes, llamamientos y publicaciones que piden la neutralidad de la red? Aunque inte et está avanzando bastante bien, nadie puede demostrar ni refutar la supuesta neutralidad. A los legisladores les encanta aumentar las penas criminales. Aunque resulte difícil pillar a los autores de muchos crímenes, es muy fácil castigar duramente a los que se descubren.
nY la regulación de inte et está viviendo un proceso parecido. El antiguo director de la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU (FCC, por sus siglas en inglés) Michael Powell introdujo el concepto de la neutralidad a la FCC en forma de una declaración normativa de 2004: las Cuatro Libertades de Inte et. El texto reconoce la libertad de: 1) acceder a contenidos, 2) ejecutar aplicaciones, 3) conectar dispositivos y 4) obtener informaciones sobre el plan de servicio. Pero el documento no dice nada sobre normas que garanticen estas cuatro libertades porque en ausencia de ellas ya se estaban cumpliendo.
nPowell no jugó a poli malo con las Libertades de Inte et porque no había necesidad. Las fuerzas del mercado fueron suficientes para estimular la red y seguir haciendo lo que siempre había hecho, solo que mejor.
nLa gestión de Powell no ha sido replicada por los posteriores directores de la FCC: Kevin Martin, Julius Genachowski y Tom Wheeler. Ellos intentaron transformar los ideales de libertad de inte et en legalismos cada vez más agresivos. Lo hicieron en el contexto de un inte et que seguía mejorando y ampliándose sin problemas importantes.
nEsto no quiere decir que la comunidad defensora de la neutralidad de red no haya fabricado una crisis siempre que haya oportunidad. Free Press, la creación del académico socialista Robert McChesney, afirma que se han cometido, como mínimo, una docena de ofensas contra la neutralidad de red desde el discurso de Powell de Cuatro Libertades.
nTras estudiarlas, es obvio que todas son incidentes exagerados de breve duración que fueron resueltos sin intervención regulatoria. Y en cada caso de neutralidad que ha llegado ante la FCC, la agencia ha obviado determinar los hechos correctamente.
nEsto fue especialmente evidente en la queja de 2007 interpuesta por defensores del interés público contra un sistema de gestión de red utilizado brevemente por Comcast. Pero la empresa dejó de utilizarlo antes de finalizarse la investigación de la FCC.
nA pesar de los tres intentos fallidos de afianzar los objetivos de Powell con regulaciones, las libertades se han demostrado como autoejecutantes. Inte et es abierto y relativamente neutro por diseño, y sigue siéndolo en la práctica porque los costes para los negocios de inte et de alterar la neutralidad son demasiado altos.
nInte et no gusta a los veteranos reguladores de telecomunicaciones. Su desarrollo en ausencia de importantes legislaciones es, de hecho, una afrenta para el negocio de la regulación de telecomunicaciones. En otros países observamos interminables intentos de censurar los contenidos, restringir los modelos de negocio de los proveedores y de deshabilitar conexiones de inte et bajo los pretextos más absurdos.
nEl mayor peligro del debate sobre la neutralidad de red es que se extienda el mito de que la responsabilidad del éxito de inte et recae únicamente en los reguladores. Esto equivale otorgarse un mérito que pertenece al trabajo de los tecnólogos, emprendedores e inversores.
nNo se puede ignorar el hecho de que los problemas reales a los que se enfrenta inte et (el lento ritmo de la innovación, la seguridad, la privacidad y la consolidación de servicios) no pueden resolverse con regulaciones de inte et abierto. Los ingenieros necesitan libertad para cacharrear con nuevas estrategias para mejorar inte et que se desvíen de lo tradicional.
nUnos reglamentos cada vez más complejos no nos llevarán a donde necesitamos llegar, ni tampoco una "regla sencilla" imposible de cumplir que dé paso a litigaciones interminables y regulaciones aún más cuestionables.
nImperfecto, frustrante y a veces aterrador, inte et también es maravilloso, increíble y hasta deslumbrante de una manera que ningún producto de la burocracia ha sido jamás. Aceptemos el hecho de que la neutralidad de red nunca será más que una ambigua aspiración que siempre se escapará a la definición regulatoria.
n
