ThenWizard: ... La fascinación con la aparente invencibilidad de los objetos mecánicosnsofisticados, y un deseo paralelo por pasar de la ca e humana al metal (asíncomo una celebración de un tipo de ca e tan tersa que bien podría ser metal:nla cámara de Cameron adora pasearse por los firmemente musculados cuerpos denlos soldados, hombres y mujeres, que a menudo pueblan sus violentas películas),nes un tema recurrente en los tecno-rompetaquillas que han cimentado lanreputación del director a lo largo del final de los años 80 y durante los 90.nEs famoso el final de Aliens, donde el personaje de Weaver, Ellen Ripley, luchancontra la monstruosa alien reina después de colocarse dentro de una gigantescanmáquina elevadora cuyas enormes pinzas son controladas mecánicamente por susndelgados brazos, una tecnología que coloca al enclenque humano, finalmente, anla par con su adversaria, gigante, con dientes como cuchillas y chorreandonácido.nnnn
... Unanviolenta variación de este mismo tipo de trajes mecánicos reaparece, de formanmemorable, en Avatar, que culmina con una escena en la que asistimos un sangrientoncombate entre una guerrera Na'vi y el malvado coronel de la Marina, que senpreviamente se ha colocado dentro de una de esas máquinas. En cualquier caso,nel motivo recurrente de insertar humanos en ento os mecánicos para quendisfruten de poderes superhumanos alcanza su expresión mayor y más sofisticadanen esta nueva película, cuyos personajes son capaces, literalmente, denconvertirse en otros seres superhumanos mediante la conexión a unas elaboradasnmáquinas. Todo esto parece confirmar el chiste que Linda Hamilton, la actriznque interpretó a Sarah Connor en las películas de Terminator, hizo basándose ennsus primeras y poco afortunadas interacciones con el director (con quien másntarde se casó y del que después se divorció): "Definitivamente, ese hombre estándel lado de las máquinas.
