Otro impacto que ha provocado la computación en la nube es que muchos capitalistas de riesgo no se fian de aquellas compañías cuyo objetivo sea construir grandes imperios de infraestructura por si mismas. Michael Skok, socio general de North Bridge Venture Partners, afirma que no podría las manos en un negocio que intentase competir con gigantes de computación en la nube como Amazon o Google. “Esto resulta imposible para cualquier startup,” señala.
Lo que sí pueden hacer las startups tecnológicas, según Skok, es llevar a cabo un importante papel de investigación y desarrollo, y él ve bastantes oportunidades en la indrustria. Por ejemplo, Skok afirma que por cada dólar que se gasta en almacenar un trozo de información una vez es creado, las compañías normalmente gastan de 11 a 15 dólares extra en hacer copias y administrar esa información. Por tanto, Skok está interesado en startups que desarrollen nuevas tecnologías que vengan a solucionar los problemas de eficiencia que sufren muchas de las infraestructuras de IT empresariales. “El software no está muerto, ni mucho menos,” afirma. Sin embargo, Skok señala que las nuevas compañías también necesitan grandes ideas que las hagan seguir a flote durante las épocas más difíciles, y que ya no pueden contar con que vayan a ser adquiridas.
Larry Cheng, socio de Fidelity Ventures, coincide con Skok en cuanto al interés en tecnología de infraestructuras. La virtualización, que hace posible ejecutar varios ordenadores virtuales en la misma máquina, está considerada como una de las tendencias tecnológicas más importantes, afirma. No obstante, la mayor parte de la tecnología que sustenta estos productos de virtualización necesita ser puesta al día. “Toda la infraestructura sobre la que se basa la virtualización va a tener que cambiar,” afirma Cheng, que también cree que hay oportunidades para las startups en el campo de la seguridad.
El estado de ánimo entre emprendedores de software e inversores puede que esté influenciado por las malas experiencias que trajo consigo la primera burbuja de inte et. Sin embargo, Chen ve con buenos ojos el ambiente actual, en parte porque es menos frenético. Afirma que el interés por las startups de tecnología limpia le recuerda al interés que se dio cuando la burbuja de inte et, y le alegra estar alejado de todo ello.
“Las empresas siguen gastando miles de millones de dólares en IT, y siempre estamos a la búsqueda de nuevas formas para recortar gastos,” afirma Cheng. “El campo del IT es muy estable.”
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Las preferencias de inversión de las empresas de capital de riesgo
PorErica Naone
4 min
27 de mayo de 2009
