Y resulta que estos diseños más antiguos dejan mucho que desear en términos de eficiencia energética, coste y funcionalidad.
El sistema de Mirhoseini, que se entrenó a sí mismo mediante prueba y error (un enfoque conocido como inteligencia artificial reforzada) es capaz de producir diseños de chips en unas pocas horas. (Los mejores expertos del mundo necesitan varias semanas). Sus métodos diseñados por IA crean chips tan buenos o mejores que los diseñados por ingenieros humanos: son más rápidos y más eficientes desde el punto de vista energético, y su longitud total de cable inte o, y por lo tanto coste, es mucho menor.
El aprendizaje reforzado es uno de los enfoques de IA más prometedores. El básicamente se enseña a sí mismo a realizar una tarea, en vez de ser programado, paso a paso, por una persona. Ahora, según Mirhoseini, "es hora de utilizar el aprendizaje automático y la inteligencia artificial para desarrollar mejores ordenadores y cerrar el círculo".

