La tecnología electrospray lleva años en desarrollo. Empezó a ser estudiada en la década de 1950, pero la investigación fue abandonada porque requería voltajes muy altos y porque la física involucrada no se entendía bien. Pero Bailey se ha aprovechado de las ventajas de la tecnología (tiene un consumo energético muy eficiente y no requiere propelentes tóxicos ni tanques presurizados) para crear pequeños motores que puedan usarse de manera independiente o en conjunto con otros motores, en función del tamaño del satélite.
Bailey fundó Accion Systems para comercializar la tecnología. Afirma que aunque el sector de la ciencia de los cohetes puede parecer un antiguo club solo para hombres, a ella le ha venido bien. Concluye: "Ser una de las pocas mujeres del sector me hace destacar más. Y creo que probablemente esto me ha dado algunas oportunidades que, de otro modo, no habría tenido".

