La solución ideada por Scott ofrece un medio alte ativo para reducir esta competencia con las fuentes de alimentos, reducir el impacto de la industria de los bioplásticos en el precio de los alimentos y reducir los costes de producción mediante el uso de residuos industriales que carecen de valor de mercado.
Al mismo tiempo, esta tecnología hace uso de cantidades significativas de residuos agrícolas; la industria mexicana del aguacate, una de las líderes a nivel mundial, produce alrededor de 30 000 toneladas. Al ser aprovechados para crear bioplásticos, esta tecnología permite a la industria explotar y reducir la abundancia de residuos agroindustriales.
Biofase es la empresa fundada por este joven emprendedor para comercializar su solución en México y en el extranjero. En su primer año de funcionamiento, ha sido valorada en más de un millón de dólares y ha recibido el apoyo del estado de Michoacán, una región muy afectada donde planean construir una planta.
Scott, que aún es estudiante de Ingeniería Química, ha presentado su tecnología en conferencias inte acionales en Estados Unidos, Asia y Europa, y ha ganado varios premios tanto en su país como en el extranjero. Entre ellos, el Premio a la Innovación Tecnológica durante el Cleantech Challenge México en 2013. Scott también es socio fundador de la Comisión Nacional de Bioplásticos de México.

